La siguiente nota fue publicada en el diario La Nación de Argentina, el domingo 12 de noviembre de 2006. Aunque su autor, el Dr. Mariano Grondona, hoy no cuenta con la simpatía y el reconocimiento de antes, creo que esta nota fue de algún modo premonitoria; específicamente, en cuanto a lo que el matrimonio presidencial se refiere. Nótese que la Constitución de la Provincia de Río Negro de 1988, prohibe en su art. 172 "INHABILIDADES" que: "No pueden ser elegidos gobernador o vicegobernador:
1. Los cónyuges y parientes hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad del gobernador o vicegobernador, en el mismo período o en el siguiente al mandato ejercido.(...)"
A continuación, la nota:
Ha nacido un nuevo principio constitucional
En un célebre pasaje de su historia de Roma, el griego Polibio se preguntó cuál era el mejor régimen político de los conocidos hasta entonces (Polibio escribía en el siglo II a.C.). Después de un detallado análisis, seleccionó dos "finalistas": la ciudad griega de Esparta y la República Romana. Esparta había recibido su Constitución del legendario Licurgo y no la había cambiado ni un ápice a lo largo de los siglos. Esto llevó a grandes pensadores como Platón a admirar a Esparta por su estabilidad.
Polibio no estuvo de acuerdo con Platón porque una cosa es la "estabilidad" y otra la "rigidez" de las instituciones. Por ser "rígida", explicó Polibio, Esparta no supo adaptarse a las cambiantes condiciones de la historia. Por eso le confirió el premio al mejor régimen político de la historia, a la República Romana, porque ella, sin dejar de ser estable y exitosa, supo desarrollar una Constitución flexible , capaz de incorporar nuevos principios cuando las circunstancias lo exigieran. Roma nunca tuvo una Constitución escrita como las que hoy conocemos. Fue aprobando, eso sí, lo que hoy llamaríamos "leyes constitucionales" apropiadas a las crisis y a los tiempos. Esas leyes duraron siglos, pero siempre quedaron abiertas a la innovación.
Valgan estas líneas como una introducción al profundo cambio constitucional que la Argentina, hoy, está experimentando. Nuestro régimen político, en efecto, ya no es el mismo desde el momento en que el pueblo misionero, en representación del pueblo argentino, le dijo que no a la reelección indefinida.
http://www.lanacion.com.ar/opinion/nota.asp?nota_id=857958
Carlos Alberto Da Silva
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Carlos Alberto Da Silva


