Etiquetas

acceso a internet acceso a la información acto administrativo amparo análisis económico del derecho antidiscriminación audiencia pública bafici china comisión interamericana de derechos humanos contratos administrativos control de constitucionalidad control de convencionalidad control público convención americana de derechos humanos convención interamericana contra la corrupción corrupción corte interamericana de derechos humanos cuentas públicas debido proceso decretos de necesidad y urgencia delitos contra la administración pública Derecho a la intimidad derecho a la protesta derecho a la salud Derecho a la Vida derecho a la vivienda digna derecho administrativo derecho administrativo global derecho administrativo sancionador derecho al agua derecho ambiental derecho comparado derecho constitucional derecho de gentes derecho electoral derecho internacional derecho parlamentario derecho procesal constitucional derecho público provincial derechos de la mujer derechos de las personas con discapacidad derechos de los pueblos originarios derechos humanos DESC deuda pública discriminación economía empleo público entes reguladores ética pública fideicomiso público filosofía funcionario público globalización inmunidades parlamentarias insolvencia soberana juicio de cuentas juicio de responsabilidad juicio político libertad de expresión literatura participación ciudadana política argentina política internacional procedimiento administrativo publicidad oficial responsabilidad corporativa responsabilidad del estado responsabilidad del funcionario público servicios públicos transparencia violación de los deberes de funcionario público
Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de enero de 2013

El País Babelia los mejores libros del año 2012

Los autores de los mejores libros del año, según los críticos y redactores de 'Babelia', la revista cultural de EL PAÍS, son Tony Judt, Zbigniew Herbert, Antonio Gamoneda, Luis Landero, Juan Gelman, Juan José Saer, José Manuel Caballero Bonald, Ramón Andrés, John Banville y Javier Cercas.
2012 ha sido un año de novelistas que bucean en el pasado, historiadores que reflexionan sobre el presente y poetas consagrados que siguen al pie del cañón. Los encuestados citaron más de 370 títulos.

EL LIBRO DEL AÑO, por José-Carlos Mainer
LOS MEJORES DE 2012
Las votaciones de los críticos

Más info: http://www.elpais.com/especial/libros/

viernes, 30 de diciembre de 2011

Libros del año 2011 Revista Babelia de El País


Los autores de Los mejores libros de 2011 de Babelia, según 57 críticos y periodistas de la revista literaria y cultural de EL PAÍS son: Marías, Franzen, Roth, Houellebecq, Vásquez, Marsé, Anders, Gracia y Ródenas, Holan y Tranströmer.
Ha sido un año de grandes autores en español y en otros idiomas, del reino indestronable de la novela, de los ensayos literarios y de la recuperación de poetas imprescindibles. Los encuestados citaron más de 360 títulos

jueves, 6 de octubre de 2011

Discurso de Steve Jobs en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford el 12 de junio 2005: "Encontrad lo que amáis"

El discuso de graduación que Steve Jobs impartió el 12 de junio de 2005 en la Universidad de Stanford está considerado como ejemplo de oratoria, por su estilo pero sobre todo por la carga emocional de su contenido, lleno de humildad, nada que ver con la pomposa presentación a la que recurría en el lanzamiento de cada uno de sus productos tecnológicos. En él habló de la muerte, tras haber sido diagnosticado un año antes con una rara forma de cáncer de páncreas. 


"Me siento honrado de estar con vosotros hoy en esta ceremonia de graduación en una de las mejores universidades del mundo. Yo nunca me licencié. La verdad, esto es lo más cerca que he estado de una graduación universitaria.

Hoy deseo contaros tres historias de mi vida. No es gran cosa. Sólo tres historias. La primera trata de conectar puntos. Me retiré del Reed College a los seis meses y seguí yendo de modo intermitente otros 18 meses más antes de abandonar los estudios. ¿Por qué lo dejé? Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una joven estudiante de universidad, soltera, que decidió darme en adopción. Ella creía firmemente que debía ser adoptado por estudiantes graduados. Por lo tanto, todo estaba arreglado para que apenas naciera fuera adoptado por un abogado y su esposa; salvo que cuando nací decidieron en el último minuto que en realidad deseaban una niña. De ese modo, mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada en medio de la noche preguntándoles: "Tenemos un niño no deseado; ¿lo quieren?". Ellos contestaron: "Por supuesto".

Cuando mi madre biológica se enteró que mi madre nunca se había graduado en la universidad y que mi padre tampoco tenía el graduado escolar se negó a firmar los papeles de adopción definitivos. Sólo cambió de parecer unos meses más tarde cuando mis padres le prometieron que algún día iría. A los 17 años fui a la universidad. Ingenuamente elegí una casi tan cara como Stanford y todos los ahorros de mis padres, de clase obrera, se fueron en la matrícula. Seis meses después yo no había sido capaz de apreciar el valor de su esfuerzo. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y tampoco sabia si la universidad me ayudaría a deducirlo. Y ahí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Decidi retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien. En ese momento fue aterrador, pero mirando hacia atrás es una de las mejores decisiones que he tomado. Prescindí de las clases obligatorias, que no me interesaban, y comencé a asistir irregularmente a las que sí consideraba interesantes.

No todo fue romántico. No tenía dormitorio, dormía en el suelo de las habitaciones de amigos, llevaba botellas de Coca Cola a los depósitos de 5 centavos para comprar comida y caminaba 11 kilómetros, cruzando la ciudad todos los domingos de noche, para conseguir una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. La mayoría de cosas con las que tropecé, siguiendo mi curiosidad e intuición, resultaron ser posteriormente inestimables. Por ejemplo, en ese tiempo Reed College ofrecía quizás la mejor instrucción en caligrafía del país. Todos los afiches, todas las etiquetas de todos los cajones estaban bellamente escritos en caligrafía a mano en todo el campus. Como había abandonado el curso y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar una clase de caligrafía para aprender. Aprendí de los tipos serif y san serif, de la variación en el espacio entre las distintas combinaciones de letras, de lo que hace que la gran tipografía sea lo que es. Era artísticamente hermoso, histórico, de una manera en que la ciencia no logra capturar, y lo encontré fascinante.

A priori, nada de esto tenía una aplicación práctica en mi vida. Diez años después, cuando estaba diseñando el primero ordenador Macintosh, todo tuvo sentido para mí. Y todo lo diseñamos en el Mac. Fue el primer ordenador con una bella tipografía. Si nunca hubiera asistido a ese único curso en la universidad, el Mac nunca habría tenido múltiples tipografías o fuentes proporcionalmente espaciadas. Y como Windows no hizo más que copiar a Mac, es probable que ningún PC la tuviese. Si nunca me hubiera retirado, nunca habría asistido a esa clase de caligrafía, y los ordenadores personales carecerían de la maravillosa tipografía que llevan. Por supuesto era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Sin embargo, fue muy, muy claro mirando hacia el pasado diez años después.


Reitero, no podéis conectar los puntos mirando hacia el futuro; solo podéis conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tenéis que confiar en que los puntos, de alguna manera, se conectarán en vuestro futuro. Tenéis que confiar en algo, lo que sea. Nunca he abandonado esta perspectiva y es la que ha marcado la diferencia en mi vida.

La segunda historia es sobre amor y pérdida. Fui afortunado, porque descubrí pronto lo que quería hacer con mi vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido a partir de nosotros dos en un garaje, transformándose en una compañía de dos mil millones con más de 4.000 empleados. Recién habíamos presentado nuestra más grandiosa creación -el Macintosh- un año antes y yo recién había cumplido los 30.

Luego me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una compañía que fundaste? Bien, debido al crecimiento de Apple contratamos a alguien que pensé que era muy talentoso para dirigir la compañía conmigo. Los primeros años las cosas marcharon bien. Sin embargo, nuestras visiones del futuro empezaron a desviarse y finalmente tuvimos un encontronazo. Cuando ocurrió, la Dirección lo respaldó a él. De ese modo a los 30 años estaba afuera. Y muy publicitadamente fuera. Había desaparecido aquello que había sido el centro de toda mi vida adulta. Fue devastador. Por unos cuantos meses, realmente no supe qué hacer. Sentía que había decepcionado a la generación anterior de empresarios, que había dejado caer el testimonio cuando me lo estaban pasando. Me encontré con David Packard y Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo echado todo a perder tan estrepitosamente. Fue un absoluto fracaso público e incluso pensaba en alejarme del valle [del silicio, California]. No obstante, lentamente comencé a entender algo. Todavía amaba lo que hacía. El revés ocurrido con Apple no había cambiado eso ni un milímetro. Había sido rechazado, pero seguía enamorado. Y decidí empezar de nuevo.

En ese entonces no lo entendí, pero ser despedido de Apple fue lo mejor que podía haberme pasado. La pesadez de tener exito fue reemplazada por la iluminación de ser un principiante otra vez. Me liberó y entré en una de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, fundé una compañia llamada NeXT, otra empresa llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa. Pixar continuó y creó la primera película en el mundo animada por ordenador, Toy Story, y ahora es el estudio de animación de más éxito a nivel mundial. En un notable giro de los hechos, Apple compró NeXT, regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT constituye el corazón del actual renacimiento de Apple.


Con Laurene tenemos una maravillosa familia. Estoy muy seguro de que nada de esto habría sucedido si no me hubiesen despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No perdáis la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tenéis que encontrar lo que amáis. Y eso es tan válido para el trabajo como para el amor. El trabajo llenará gran parte de vuestras vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creéis que es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amar lo que se hace. Si todavía no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os detengáis. Al igual que con los asuntos del corazón, sabréis cuando lo habéis encontrado. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que seguid buscando. Y no os paréis.

La tercera historia es sobre la muerte. Cuando tenía 17 años leí una cita que decía algo parecido a "Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto". Me impresionó y en los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: "Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer?" Y cada vez que la respuesta ha sido "no" varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.

Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque casi todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solo aquello que es realmente importante. Recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir a tu corazón.

Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un escáner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. ¡Ni sabía lo que era el páncreas! Los doctores me dijeron que era muy probable que fuera un tipo de cáncer incurable y que mis expectativas de vida no superarían los seis meses. El médico me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para morir. Significa intentar decir a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte.

Viví con ese diagnóstico todo el día. Luego por la tarde me hicieron una biopsia en que introdujeron un endoscopio por mi garganta, a través del estómago y mis intestinos, pincharon con una aguja el páncreas y extrajeron unas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me contó que cuando examinaron las células en el microscopio, los doctores empezaron a llorar porque descubrieron que era una forma muy rara de cáncer pancreático, curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien. Es lo más cerca que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más.

Al haber vivido esta experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era puramente un concepto intelectual: Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la muerte es muy probable que sea la mejor invención de la vida. Es su agente de cambio. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, vosotros sois lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, seréis los viejos. Y seréis eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es cierto. Vuestro tiempo tiene límite, así que no lo perdáis viviendo la vida de otra persona. No os dejéis atrapar por dogmas, no viváis con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitáis que el ruido de las opiniones ajenas silencie vuestra voz interior. Y más importante todavía, tened el valor de seguir vuestro corazón e intuición, porque de alguna manera ya sabéis lo que realmente queréis llegar a ser. Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una asombrosa publicación llamada The Whole Earth Catalog, una de las biblias de mi generación. Fue creada por un tipo llamado Steward Brand no muy lejos de aquí, en Menlo Park, y la creó con un toque poético. Fue a finales de los 60, antes de los ordenadores personales y de la edición mediante microcomputadoras. Se editaba usando máquinas de escribir, tijeras y cámaras Polaroid. Era como Google en tapas de cartulina, 35 años antes de que apareciera Google. Era idealista y rebosante de hermosas herramientas y grandes conceptos. Steward y su equipo publicaron varias ediciones del The Whole Earth Catalog y luego, cuando seguía su curso normal, publicaron la última edición. Fue a mediados de los 70 y yo tenía vuestra edad. En la contraportada de la última edición, había una fotografía de una carretera en medio del campo a primera hora de la mañana, similar a una en la que estaríais haciendo dedo si fuérais así de aventureros. El pie de foto decía: "Seguid hambrientos. Seguid alocados".


Fue su mensaje de despedida. Siempre lo he deseado para mí. Y ahora, cuando estáis a punto de graduaros para empezar de nuevo, es lo que os deseo. Seguid hambrientos. Seguid alocados".
Gracias"

El video del discurso (subtitulado):


Posteado por Juan Pablo Bohoslavsky

miércoles, 24 de agosto de 2011

Diálogo Slavoj Zizek - Peter Sloterdijk: La quiebra de la civilización occidental

Desde la crisis económica y el rol de las religiones hasta el caso Strauss-Kahn, dos de los filósofos más leídos de la actualidad analizan presente y futuro de Occidente. “Hemos acumulado tantas deudas que la promesa de reembolso en la cual se funda la seriedad de nuestra construcción del mundo ya no puede sostenerse”, denuncian.
POR NICOLAS TRUONG

INTEMPERIE. La crisis de las hipotecas y el aumento del desempleo en los EE.UU. contextualizan esta imagen de 2009: carpas en Sacramento, para algunos sin techo californianos.

Occidente vive una crisis del porvenir: las nuevas generaciones ya no creen que vivirán mejor que las anteriores. Una crisis de sentido, de orientación y de significación. Occidente sabe más o menos de dónde viene pero le da trabajo saber adónde va. Ciertamente, como decía el poeta francés René Char, “nuestra herencia no es precedida por ningún testamento” y a cada generación le corresponde dibujar su horizonte. Nuestros tormentos, sin embargo, no son infundados. El sentido de lo común se fragmentó. Con el “cada uno en lo suyo”, el sentimiento de pertenencia a un proyecto que trascienda las individualidades se evaporó. El derrumbe del colectivismo –tanto nacionalista como comunista– y del progresismo económico dio lugar al imperio del “yo”. El sentido del “nosotros” se dispersó.
La idea de partición, de bien común y de comunidad parece volar en pedazos. Sin embargo, son muchos todavía los que no desean confiar la idea de comunidad a los comunitarismos que acosan a un planeta desgarrado. Entre ellos se cuentan Peter Sloterdijk y Slavoj Zizek, filósofos europeos, que aceptaron debatir públicamente por primera vez sobre estos temas.
Todo los separa en apariencia. El primero es un seguidor de la filosofía individualista de Nietzsche; el otro, un marxista allegado a los movimientos alternativos. El primero es más bien liberal, el segundo, calificado como radical. Gracias a la fuerza metafórica puesta al servicio de sus audacias teóricas, Peter Sloterdijk (se pronuncia “Sloterdeik”) se dedica a captar la época sobre todo gracias a una morfología general del espacio humano, su famosa trilogía de las “esferas”, que se presenta como un análisis de las condiciones por las cuales el hombre puede volver habitable su mundo.
Aliando a Marx con y la trilogía de ciencia ficción Matrix , haciendo malabarismos entre Hegel y Hitchcock, el pensador esloveno Slavoj Zizek (se pronuncia “Yiyek”) es una figura notoria de la “filosofía pop”, tan severo con el capitalismo global como con cierta franja de la izquierda radical, que articula sin cesar las referencias de la cultura elitista (ópera) y popular (cine) a las grandes deflagraciones planetarias.
Este encuentro inédito está relacionado con la publicación concomitante de dos trabajos destinados a pensar la crisis que atravesamos. Con Vivre la fin des temps (Flammarion), Zizek analiza las diferentes formas de aprehender la crisis del capitalismo. Para él, los cuatro jinetes del Apocalipsis (desastre ecológico, revolución bioenergética, mercantilización desmesurada y tensiones sociales) están, diezmándolo: la negación (la idea de que la miseria o los cataclismos “no pueden pasarme a mí”), el regateo (“que me dejen el tiempo de ver a mis hijos recibidos”), la depresión (“voy a morir, para qué preocuparme por algo”) y la aceptación (“no puedo hacer nada, mejor que me prepare”). Y propone alternativas e iniciativas colectivas para recobrar el sentido de un comunismo despojado de su gregariedad aliado a un cristianismo liberado de su creencia en la divinidad.
Con Tu dois changer ta vie (Libella/Maren Sell), Peter Sloterdijk esboza otras soluciones, más individuales y espirituales. Inspirado por el poema de Rainer Maria Rilke consagrado a un torso antiguo del Louvre, trata de inventar en los ejercicios espirituales de los religiosos un nuevo cuidado de sí mismo, una nueva relación con el mundo. Desde el quebranto del crédito hasta el caso que derivó en la renuncia del director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, un diálogo inédito para cambiar de rumbo. Colectivas o individuales, políticas o espirituales, las ideas-fuerza de dos pensadores iconoclastas para evitar los callejones sin salida de la globalización.

Fuente: www.revistaenie.clarin.com

viernes, 19 de agosto de 2011

"Diccionario del diablo" de Ambrose Bierce para descargar

El libro del cínico
Autor de una obra tan extravagante como su propia vida, su Diccionario del diablo, libro de la más alta tradición satírica, cumple 100 años. Aquí, una lectura filosófica de esta colección de cínicos aforismos con la que Bierce atacó a todos los estratos de la sociedad.
Por Ruben H. Rios

En la obra del escritor y periodista Ambrose Gwinett Bierce (1842-¿1914?), comparado demasiadas veces con Poe, Hawthorne o Bret Harte a fin de ubicarlo como uno los grandes narradores estadounidenses del siglo XIX, el Diccionario del diablo (cuya edición definitiva se publica en 1911) supone un inconveniente insalvable: indica que su autor, además de escribir relatos terroríficos o fantásticos, cuentos lúgubres o de humor negro, se ganaba la vida escribiendo textos satíricos. Y no sólo eso. La colección de 998 aforismos y definiciones que componen este libro ya clásico, publicado en fragmentos en diversos periódicos y revistas durante más de veinte años, pertenece a la más alta tradición de la literatura satírica, desde el cínico Bion de Borístenes (el creador de la “diatriba” hacia los siglos III y II a.C.) a Horacio, de Petronio a Juvenal (el último de los grandes satíricos romanos), de Cervantes a Moliére, de Shakespeare a Rabelais, de Quevedo a Swift, de Voltaire a Bernard Shaw. En esta estirpe de maestros del sarcasmo y la burla, muy antigua en la cultura occidental, se inserta Bierce a través de un “diccionario” (The Devil’s Dictionary en inglés) que ironiza todas las formas de la hipocresía, la mentira, la corrupción, la vulgaridad y la estupidez humana. Quizá, si lo hay, un tema inmortal.
Dicho rápidamente: Bierce nace en Meigs County (Ohio), en un numeroso hogar de campesinos pobres y se educa en la biblioteca de su padre y en una imprenta en la que trabaja desde niño. A los 17 años, lo envían al Kentucky Military Institute. Luego, regresa a Indiana y trabaja en la granja de los padres, como albañil y mozo. Cuando estalla de la Guerra de Secesión, se enrola en el Ejército del Norte e interviene en varias batallas hasta que resulta herido en la cabeza. Luego, consigue emplearse en Alabama como administrador del algodón. Después viaja a Nueva Orleans y Panamá y, en 1865, se incluye en una expedición contra los sioux. En San Francisco (donde se encuentran Mark Twain y Bret Harte), en septiembre y noviembre de 1867, publica dos poemas en el Californian y, también, un ensayo satírico sobre el sufragio de la mujer. Colabora en varias publicaciones, hasta que en 1868 lo nombran redactor del Town Crier, en donde escriben humoristas. Por entonces se hace amigo de Twain, quien como él se dedica al periodismo impertinente. Desde enero hasta junio de 1871, con seudónimo, publica varios artículos en el Overland Montly y su primera historia: “El valle atormentado”. En diciembre de ese año se casa y viaja a Londres. Allí, escribe para la revista Fun y el semanario Figaro y envía artículos al Alta California sobre noticias de Inglaterra. Entre julio de 1872 y marzo de 1873 publica en Fun una serie de exitosos trabajos y da a conocer sus primeros libros de relatos y artículos.
De regreso, en 1877, trabaja en la revista Argonaut. En junio, publica La Danza de la muerte (The Dance of Death). En 1880, de pronto, se muda a Dakota para administrar un yacimiento de oro. Al año siguiente retorna a San Francisco y comienza a trabajar en el semanario Wasp en una sección compuesta de aforismos e inicia el Diccionario, una idea sobre la cual venía trabajado bajo el título El libro del cínico (The Cynic’s Word Book). En 1886, lo llama el sensacionalista The San Francisco Examiner de W. R. Hearst. En 1892 publica Cucarachas en ámbar (Black beetles in amber) y en 1895 empieza a escribir para el New York Journal, también de Hearst. Después de vivir un tiempo en Nueva York, en noviembre de 1896 vuelve a San Francisco, en donde permanece hasta 1899. En esos años publica Cuentos de soldados y civiles (Tales of soldiers and civilians), quizá su libro más conocido; El monje y el verdugo Doughter (The monk and the Hangman’s Doughter); ¿Pueden suceder tales cosas? (Can such things be?), y Fábulas fantásticas (Fantastic fables). A fines de 1899 se va a vivir al Este. Sigue en las publicaciones de Hearst hasta 1906, debido a una disputa con éste, aunque continúa escribiendo para otro de sus pasquines, Cosmopolitan. En ese año se publica The Cinic’s Word Book, la primera versión del Diccionario. En 1907 aparece Un hijo de los dioses y un Jinete en el Cielo (A son of the gods and a Horseman in the Sky). Dos años después, publica una colección de ensayos y, finalmente, entre otros, en 1911, el Diccionario.
Desde 1909 hasta 1912, Bierce prepara sus Collected Works y una vez terminado el trabajo renuncia a la literatura. Asmático crónico, separado de su mujer desde 1888 y con dos hijos muertos, sale de Washington el 2 de octubre de 1913 y visita los sitios donde había combatido en la Guerra Civil. Llega a Nueva Orleans, atraviesa San Antonio y Laredo. De ahí se dirige a El Paso, Juárez y Chihuahua. A los 71 años, envía su última carta el 26 de diciembre, en donde dice que intenta ir a Ojinaga al día siguiente a reunirse con el ejército de Pancho Villa. Esta ciudad es sitiada el 1º de enero de 1914 y cae el 11 de enero, luego de una cruenta batalla. Los cadáveres se queman en grandes pilas. Quizá en Ojinaga muere Bierce, a quien morir entre sábanas le parecía de dudoso gusto.
Solo contra todos. En general, el Diccionario es una burla contra la vida civilizada, al modo del cinismo antiguo (al menos desde Menipo de Gádara, filósofo cínico del siglo III a.C., cuyo estilo escéptico y ofrendado a la burla y el escarnio influye en las llamadas “sátiras menipeas” romanas) o del fundador de la sátira latina, el aristocrático Cayo Lucilio (180-103 a.C.), escritor pesimista pero apoyado en cierto trasfondo moral que le permite atacar sin reservas a todos los estratos y comportamientos de la sociedad (amigos o enemigos, vida pública o privada, patricios o plebeyos), con la pretensión de corregir los defectos sociales a través de la afrenta y el sarcasmo. A tan lejos, si se quiere, se remonta el Diccionario. De hecho, recurre incontables veces al epigrama, un género breve –no más que unas frases– que difiere de la sentencia o la máxima por su mordacidad (fulminante, si es posible) contra alguien o algo, que se desarrolla a partir de los epitafios en los monumentos funerarios romanos. Si bien las entradas suelen dan lugar a relatos absurdos o descabellados, por lo común se limitan a definir o ilustrar las palabras en pocos enunciados o dichos epigramáticos. A veces basta una frase o un solo vocablo define otro. El título original del libro –The Cinic’s Word Book–, que no le gustaba demasiado a Bierce, lo dice todo con respecto a su idiosincrasia anticivilizatoria (por lo tanto, antimoderna) y al tono gracioso e irónico que predomina en él, lo que no necesariamente excluye la ofensa y el insulto más o menos directo. En todo caso, en esto hay menos misantropía que una sensibilidad descreída del orden humano del mundo, como si desde antiguo la humanidad hubiera equivocado el camino.
La lexicografía tragicómica del Diccionario describe una especie de orbe o de universo caído en un sistema dominado por falsificaciones y simulacros. El mismo significado de las palabras se encuentra falseado, ya que la mayoría de las veces expresan lo contrario o algo por completo distinto y más desagradable. La inversión de la definición corriente de los vocablos constituye una constante en la técnica de Bierce, lo que provoca un marcado efecto de falseamiento de los valores morales (muy propio del legendario cinismo de Diógenes de Sinope, para quien su tarea consistía en paracharáttein tó nómisma, es decir, en “acuñar” o “falsificar moneda” en el sentido de “trasmutar los valores”) y, en consecuencia, de desmentida general de la identidad del signo. Finalmente, las palabras disimulan más (bastante más) de lo que comunican o significan. El Diccionario funciona como el dispositivo de desenmascaramiento de un mundo de simulaciones, donde las relaciones humanas y sociales están distorsionadas por entero y sometidas a principios triviales y mediocres que se presentan como superiores y excelsos. La civilización del progreso, con sus vías férreas y grandes ciudades, teléfonos y fonógrafos, latas de tomate y botellas de cerveza, que se exalta a sí misma como heraldo de la paz y la democracia, por el contrario, encarna una nueva barbarie basada en el optimismo de la razón y el poder de los ricos. La cerradura es su insignia. La esfera política, por esta razón, consiste en un reino más bien bizarro donde el dinero y la codicia traban alianza y el político, lejos de ser una figura de los ideales de la libertad y la igualdad, compone un pequeño monarca o reyezuelo (o, incluso, un “cerdo engrasado”) venal y mentiroso.
Del mismo modo, se atacan todas las instituciones modernas y liberales, las cuales se definen mejor como modalidades de la servidumbre y el conformismo que de emancipación del individuo. El periodismo (simbolizado por el secretario de redacción, un “censor severamente virtuoso”) también recibe su dosis específica de irrisión y desprestigio, como la novela (un “cuento inflado”), la filosofía ilustrada (en especial, Descartes, Locke y Kant), la filosofía antigua (Platón y otros), el positivismo, la lógica, la historia, el patriotismo, el comercio, los procesos judiciales, la policía (“Fuerza armada destinada a asegurar la protección al expolio”), el parlamento y el clero. En el Diccionario, la religión y el cristianismo en todas sus formas, las creencias esotéricas y espiritualistas, como la teosofía, son ridiculizadas como productos del temor, la ignorancia y la simpleza. El dios cristiano ha sido creado por los hombres a imagen y semejanza de sí mismos, y el creyente en las enseñanzas de Cristo las acepta siempre y cuando le permitan pecar. El santo no resulta más, al fin y al cabo, que un pecador fallecido y rehabilitado en otros términos después de la muerte. La inmoralidad, por otra parte, no se relaciona con la religión sino con cuestiones prácticas. Se llama “inmoral” a lo poco práctico, a lo que no responde a ninguna utilidad, y “moral” a una norma relativa que cambia según las épocas y regiones.
Claro, en la tierra caída del Diccionario bajo la electricidad y el afán de lucro, los sacerdotes y los banqueros, el sufragio y la manipulación de las palabras, se derrama inmoralidad por doquier, y especialmente en la conducta moral. La paradoja gobierna todo el sistema. Las virtudes no son más que ciertas abstenciones y la verdad (o la realidad) se confunde con la apariencia, el deseo y los intereses personales. La veracidad se interpreta como tontería y falta de educación. El placer no se distingue del tedio, la amistad de la deslealtad, la opinión de la reflexión, la generosidad del egoísmo, la impunidad de la riqueza, la justicia de la injusticia, la libertad de la esclavitud. Quizá en un tiempo, a juzgar por algunas entradas del Diccionario, este mundo era un lugar maravilloso y mágico, extraordinario y pleno de misterio, pero ya no existe. Lo ha extinguido y reemplazado la pura objetividad de las cosas, el humo de las industrias, las imágenes fotográficas, los ferrocarriles, las supersticiones del progreso, etc. Según Bierce, en los Estados Unidos la sátira nunca ha prosperado porque los norteamericanos, que están llenos de vicios y locuras, no las consideran reprobables. El satírico es sólo un infame amargado.

Definiciones diabólicas*
Acusar, v.t. Afirmar la culpa o indignidad de otro; generalmente, para justificarnos por haberle causado algún daño.
Aplauso, s. El eco de una tontería. Monedas con que el populacho recompensa a quienes lo hacen reír y lo devoran.
Autoestima, s. Evaluación errónea.
Belleza, s. Don femenino que seduce a un amante y aterra a un marido.
Bruja, s. (1) Mujer fea y repulsiva en perversa alianza con el demonio. (2) Muchacha joven y hermosa, en perversa alianza con el demonio.
Confort, s. Estado de ánimo producido por la contemplación de la
desgracia ajena.
Conservador, adj. Dícese del estadista enamorado de los males existentes, por oposición al liberal, que desea reemplazarlos por otros.
Desprecio, s. Sentimiento que experimenta un hombre prudente ante un enemigo demasiado temible para hacerle frente sin peligro.
Entusiasmo, s. Dolencia de la juventud, curable con pequeñas dosis de arrepentimiento y aplicaciones externas de experiencia.
Futuro, s. Epoca en que nuestros asuntos prosperan, nuestros amigos son leales y nuestra felicidad está asegurada.
Idiota, s. Miembro de una vasta y poderosa tribu cuya influencia en los asuntos humanos ha sido siempre
dominante. La actividad del Idiota no se limita a ningún campo especial de pensamiento o acción, sino que “satura y regula el todo”. Siempre tiene la última palabra; su decisión es inapelable. Establece las modas de la opinión y el gusto, dicta las limitaciones del lenguaje, fija las normas de la conducta.
Optimismo, s. Doctrina o creencia de que todo es hermoso, inclusive lo que es feo; todo es bueno, especialmente lo malo; y todo está bien dentro de lo que está mal. Es sostenida con la mayor tenacidad por los más acostumbrados a una suerte adversa. La forma más aceptable de exponerla es con una mueca que simula una sonrisa. Siendo una fe ciega, no percibe la luz de la refutación. Enfermedad intelectual, no cede a ningún tratamiento, salvo la muerte. Es hereditaria, pero afortunadamente no es contagiosa.
Rezar, v.i. Pedir que las leyes del universo sean anuladas en beneficio de un solo peticionante, confesadamente indigno.
Solo, adj. En mala compañía.
*Traducción de Rodolfo Walsh
 Fuente: www.perfil.com


lunes, 15 de agosto de 2011

The legacy of Carlos s. Nino: Taking (social) rights seriously

Por Walter F. Carnota*

1. Introduction.-

Classical constitutions focused on the basic blueprint of government and just a cluster of negative rights. These rights were recognized to all human beings as ‘natural’ or ‘essential’, mainly in the civil and political arenas. The 1787 U.S. Constitution did not provide originally for a bill of rights; the first Ten Amendments eventually did so four years later.-
The American experience is telling, as freedom of speech and religion, right to assembly and to petition the redress of grievances, right to bear arms and procedural safeguards such as those of Amendments IV and V were included. Many constitutions subsequently followed suit, and also entrenched a ‘minimal’ bill of rights. Constitutions were rather short and unpretentious. A strong emphasis was placed on limitations and checks on government (what was known as the ‘frame of government’section) instead of the rights area. The ‘rights talk’ was rather rethorical and scant. Some Constitutions even do not include a bill of rights at all, such as Australia (1901).-
Constitutions tended to develop the Enlightenment philosophy of the 18th.Century. The influence of political thinkers such as Montesquieu and Rousseau is easily recognizable in many documents, as division of powers and popular sovereignty became dominant features.-

2. Social changes and Constitutionalism.-

The Industrial Revolution spawned considerable changes in economic and social life in general. It also had a considerable impact on political and legal institutions, since new problems arose and fresh approaches became necessary.-
State involvement in the economy was a salient factor in the first decades of the 20th.Century. As Epstein argues, "The growth of government is an oft-told tale, and nowhere is that growth more pronounced than in the expansion of government transfers of money, goods, and services to persons in need"[1].-
Constitutions reflected these changes by promising new rights in the labor, education, health and cultural fields (Mexico-1917; Germany -1919). Democracy was not limited to the ballot box; governments ushered in a new dialogue involving social and economic actors, as for instance, FDR’s New Deal in the early and mid-1930s, or Lyndon Johnson’s ‘Great Society’ programs in the mid-1960s.-
Interestingly, the American Constitution was not amended accordingly. However, the U.S. Supreme Court became more pro-active (even ‘activist’) in subsequent decades (for instance, the Warren Court during the 1950s and 1960s).-
After the devastation caused by the Second World War (1939-1945), international documents (such as the Universal Declaration of Human Rights, 1948) and domestic constitutions (Italy-1947; Germany-1949) enshrined these new social and economic rights.-


3. Professor Carlos Nino and the Argentine democratic consolidation process (1985-1989).-

The constitutional thought of Carlos Santiago Nino was pivotal in fostering a new human rights culture throughout Argentina and in many parts of the Western Hemisphere.-
Nino not only was a first-class political and legal philosopher; he also served, under President Raúl Alfonsín’s Administration, as coordinator for the ‘Council of Democratic Consolidation’.-
In that capacity, he was able to garner different opinions regarding a prospective constitutional reform process. Some of his advisers echoed his opinions on Article 14 bis of the Argentine Constitution, which tepidly recognizes social rights.-


4. The nature of Social rights.-

Nino tackles the all-important question of the true nature of social rights in his seminal work ‘Fundamentos de Derecho Constitucional’[2]. He criticizes the notion of ‘non-executing’ rights, as masking other problems. Rights are indivisible, and are ‘self-executing’ per se[3]. A theory of democratic governance which allows for a non-self executing rights doctrine is controversial and troublesome.-
The democratic political process should be able to fully implement both civil and social rights on an equal footing. Otherwise, equal protection under the law is severely compromised.-
Nino differs from other authors on the problem of the special character of social rights. Many scholars advocate increasing judicial activism on this front, so as to trigger dormant social rights clauses. By contrast, Nino points out to structural flaws in the political system and is reluctant to confer such enabling powers to non-elected officials such as judges.-
Even if social rights could lack the same bite and effect than the rest of rights, this fact does not mean that they do not exist at all. Nino thought that the solution provided by the 1978 Spanish Constitution was a valid one. This document differentiates ‘fundamental rights’ (i.e., civil and political rights) from ‘economic and social principles’. However, Article 53.3 of this Constitution states that these principles will influence legislation, judicial practice and public policy. Judicialization is a rather indirect and not straightforward process, as for example in Argentina[4].-



[1] Epstein, Richard A., "The Uncertain Quest of Welfare Rights", in Bryner, Gary C., and Reynolds, Noel B., Constitutionalism and Rights, BYU, Provo, UT, page 33.
[2] Carlos S. Nino, Fundamentos de Derecho Constitucional, Buenos Aires, Astrea, 1992, page 408.
[3] The Vienna Conference on Human Rights sponsored by the U.N. in 1993 –the very same year Nino died- arrived to similar conclusions.
[4] Carnota, Walter F., Rights and Politics in Argentine Social Security Reform’, in Australian Journal of Political Science, 44-1, page 123.
                                                                                                  
 
Citar: elDial.com - DC1685

Fuente: www.eldial.com.ar

martes, 12 de julio de 2011

Wikileaks: Assange y Zizek


El australiano Julian Assange debe ser la figura más emblemática de la tensión entre las corporaciones mediáticas y la población mundial. Fue declarado enemigo, asesino y terrorista por políticos y gobernantes norteamericanos, el gobierno sueco lo defenestró y otros hasta llamaron a asesinarlo. Desde hace seis meses se encuentra detenido sin su debido proceso, y pasado mañana enfrenta un pedido de extradición por un confuso cargo de abuso sexual en Suecia. Y todo por dar a conocer información clasificada que ni siquiera robó. El fin de semana pasado, invitado por la organización Democracy Now! y coordinado por su directora Amy Goodman, charló en Londres con el filósofo Slavoj Zizek sobre el impacto de los Wikileaks en el mundo de los medios, en las revueltas de Medio Oriente y en la política norteamericana, de su juicio a Visa y Mastercard por un bloqueo económico, del cambio que la circulación de la información puede traer al mundo y de los perversos manejos legales de la Justicia internacional. Estos son los pasajes más jugosos de esa charla, traducidos en exclusiva por Radar.
Por Amy Goodman


Fuente: http://www.pagina12.com.ar/ Suplemento RADAR, domingo 10 de julio de 2011

El video completo de la charla puede verse en inglés en el sitio de DemocracyNow! (http://www.democracynow.org/), y partir del lunes 11 comenzó a subirse la versión subtitulada en la página en español de la organización (democracynow.org/es).


miércoles, 6 de julio de 2011

Los derechos sociales y el análisis económico del derecho

Voces: ANALISIS ECONOMICO DEL DERECHO ~ DERECHOS SOCIALES ~ CONSTITUCIONALIDAD ~ FILOSOFIA DEL DERECHO
Autor: Duarte, David 
Publicado en: LA LEY2010-A, 1136
I. Creación de la Unidad de Análisis Económico. II. Las interpretaciones de la "UAE" explicadas por algunos especialistas. III. El sentido del "Análisis Económico del Derecho". IV. ¿Qué teoría económica es la que sostiene "AED"? V. El "AED" es opuesto al constitucionalismo social que sostiene nuestro Estado Social y Democrático de Derechos. VI. Homo juridicus. VII. El único juicio que corresponde emitir a los tribunales es el referente al control de constitucionalidad de las leyes. VIII. Conclusión.

Abstract: La unidad de análisis económico parece que se dedicará a la producción contable de información cuantitativa de resultado que podría ser útil, será una forma de suministrar información a los Jueces para que sus pronunciamientos sean ponderados en el contexto en que son dictados. Aunque, nos produce cierta perplejidad los posibles alcances, aun descartada la posibilidad de que cuente con efecto vinculante para los magistrados, el punto controvertido es el Derecho Social. Es una cuestión de elección propia de la oportunidad mérito y conveniencia de los otros poderes del Estado y éste seguramente será el límite. 

Artículo: https://docs.google.com/document/d/1N92MQiyC49nOYpP_hQC2IvirbHgBS4L_mJT4kpODYNo/edit?hl=es

sábado, 5 de febrero de 2011

ENTREVISTA A MARC AUGÉ: "La vida es un evento muy particular"

El antropólogo francés Marc Augé revisa algunos de los conceptos que lo hicieron célebre -como el de "no lugar"- y expone su particular visión del tiempo, la memoria, la escritura y la muerte

Por Gustavo Santiago para LA NACION
 
                                          Marc Augé
                                          Poitiers, 1935

El antropólogo francés, que se hizo célebre en la década de los años ochenta por su concepto de "no lugar", ha desarrollado una prolífica obra como investigador y escritor sobre los temas que lo apasionan: las culturas aborígenes, las ciudades, el tiempo y la memoria

A mediados de los años 80, la expresión "no lugar" se convirtió en una suerte de contraseña que de un modo casi mágico se empleaba para referirse a las particularidades de nuevos espacios urbanos como aeropuertos, cajeros automáticos, autopistas, centros comerciales. Si bien su creador provenía de la antropología, el uso del concepto se expandió rápidamente a otras disciplinas, como la sociología o la filosofía, y, casi inmediatamente, al lenguaje cotidiano. Marc Augé admite que esa creación conceptual le permitió obtener un reconocimiento que lo hizo trascender las fronteras de su país y de su disciplina y, por eso, no reniega de ella. Pero se muestra aliviado cuando, en esta entrevista, le proponemos centrarnos en los temas que actualmente le despiertan mayor interés: el tiempo, la memoria, la escritura.

-Para orientarse en una producción tan vasta como la suya, forjada a lo largo de medio siglo de trabajo, es útil establecer una periodización. Podríamos distinguir una primera etapa, entre mediados de la década del 60 y la del 70, en la que su interés principal fue África, particularmente Togo y Costa de Marfil; una segunda, en las décadas del 80 y del 90, en las que se ocupó de las grandes urbes, en especial París. Y, finalmente, su producción de los últimos años, en que los temas recurrentes son el tiempo y la memoria. ¿Comparte esta periodización?

-Siempre es difícil percibir las etapas del propio trabajo. Pero, en líneas generales, creo que podríamos estar de acuerdo. Habría que aclarar que la primera etapa, de África, en realidad no terminó, porque yo sigo yendo allí, siempre que puedo, a realizar algunos trabajos. De mi primer trabajo propiamente de campo en África, el texto central es El genio del paganismo . Luego hay un período durante el cual he viajado mucho por Asia, Europa del Este y América latina. Yo he vivido la mundialización personalmente; he viajado mucho mientras la mundialización tomaba su nueva forma. Durante ese período, escribí textos más breves y con temas más subjetivos. No es que haya querido retornar a casa, a Francia, sino que estaba interesado en realizar una reflexión sobre el trabajo del antropólogo. De allí surgió, entre otros libros, Un etnólogo en el metro . Y, finalmente, es cierto que desde hace varios años estoy reflexionando mucho acerca del tiempo y la memoria. Es el final del recorrido [sonríe]. También me he concentrado en la reflexión sobre las relaciones entre antropología y escritura.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/ sábado 5 de febrero de 2011. Suplemento ADN Cultura

Carlos Alberto Da Silva

miércoles, 15 de diciembre de 2010

EL POPULISMO: INTRODUCCIÓN A UN NUEVO ANÁLISIS.(1)

INTRODUCCIÓN.-

Un rasgo permanente en la literatura sobre populismo es la dificultad para dar un significado preciso al concepto. Dogmáticamente se predica del populismo (y de los partidos populistas) que constituye una práctica política desdeñable.

Así, podemos ubicar a la obra de Hypólito Taine, “Los orígenes de la Francia contemporánea”, como el modelo que anticipa a los teóricos cuestionadores del populismo. Concretamente, se sostendrá que:

• La racionalidad pertenece al individuo.
• Que éste pierde mucho de sus atributos racionales cuando participa de una multitud.
• Se comparará el comportamiento de las masas con formas inferiores de la vida o de la organización social.

El análisis conceptual es reemplazado por enumeraciones descriptivas de una variedad de rasgos relevantes, que no obstante, es socavada por la referencia a una proliferación de excepciones.(2)

En ese plano se puede mencionar a Peter Wiles, que en su trabajo “Un síndrome, no una doctrina: algunas tesis elementales sobre populismo”, en G. Ionesco y E.Gellner, Populismo, 163-179, individualiza veinticuatro características que informan al populismo, que van desde su carácter revolucionario y su oposición a la lucha de clases hasta la adopción de la cooperativa como tipo económico.

Luego de sistematizar los rasgos típicos del populismo, Wiles dedica la segunda parte del trabajo a analizar las excepciones, concluyendo sobre la inexistencia histórica de algún movimiento o partido calificado de populista, que presente las veinticuatro características del modelo.

Mas allá del citado déficit de la teoría, es indudable que los partidos o movimientos populistas constituyen una realidad en los siglos XIX y XX, exteriorizándose en diferentes contextos históricos, económicos, sociales, culturales y políticos. Han surgido populismos de izquierda y de derecha, en paises del denominado Tercer Mundo y en los centrales.

Marx modificó su interpretación de la denominada “cuestión nacional” a partir de la observación del fenómeno del populismo ruso. En igual sentido, Lenín admitió la influencia de los narodniki en el proceso revolucionario que subvertía el imperio zarista.

El marxismo moderno, en su giro hacia el “joven Marx”, ha pasado a ser populista.(3)

Transitando el siglo XXI, es un hecho innegable el vigor de los partidos y movimientos populistas, que con su existencia y desarrollo contradicen los discursos unidireccionales de la globalización, que al igual que anteriores formas de penetración cultural, intentan convencernos que hay un único escenario mundial, donde la sociedad civil se ha impuesto al Estado-Nación, la soberanía de los países tiende desaparecer, los movimientos de masas y los liderazgos carismáticos son resabios de otras épocas y todos somos partes de una única aldea mundial. En esta línea de razonamiento superficial y dogmático, se predica que un habitante de una ciudad del Tercer Mundo, (por ejemplo Buenos Aires) vive la misma realidad que uno de Nueva York.

El presente trabajo, mera introducción al problema, intentará realizar una nueva lectura de los partidos y movimientos populistas, cuyo perfil no logra subsumirse en la clasificación de los partidos políticos de la teoría política contemporánea . Se pretenderá esquematizar a través de un cuadro histórico algunos de los rasgos que han presentado populismos varios en los siglos XIX y XX. Por último, utilizando los aportes teóricos de Ernesto Laclau, se tratará de demostrar que existe un nuevo discurso sobre el populismo, que es vuelto a pensar como lógica social y modo de construir lo político.

NOTAS
1) Revista Argentina del Régimen de la Administración Pública, Rap Nº 387, 2010.
2) LACLAU, ERNESTO, LA RAZÓN POPULISTA, Bs.As., FCE, 2005, p. 15)
3) Donal MacRae, “populism as an ideology”, en G. Ionescu y E. Gellner, ob.cit., p.164

Artículo completo en: https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=explorer&chrome=true&srcid=0BzsbMiDsvU4bZjJmOGZhNWEtMzQzMC00MmY4LTkzYzEtYzYwN2ZmOTA2Mjc4&hl=es
 
LUIS EMILIO PRAVATO

martes, 14 de diciembre de 2010

WIKILEAKS: THE PHILOSOPHY OF JULIAN ASSANGE

La filosofía de Julian Assange


Brian Leiter en su blog reporta que el profesor Peter Ludlow de Northwestern University ha subido un paper sobre la filosofía de Julian Assange creador de Wikileaks. El paper reflexiona sobre la idea de conspiracy o conspiración de Assange, que se basa en la unión de dos o más personas para beneficiarse o realizar determinadas actividades non sanctas. La filosofía de Assange consiste en desmontar estas conspiraciones a través de la idea de redes. La red permite que los weaks o filtraciones crezcan exponencialmente de manera geométrica en interés de los que se ven perjudicados en las conspiraciones. El texto de Ludlow se basa en el documento de Assange ¨Conspiracy as a Governance¨.
Fuente:http://iureamicorum.blogspot.com/ aquí se puede leer el artículo de Assange y otros sobre wikileaks.

El paper puede bajarse de:
https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=explorer&chrome=true&srcid=0BzsbMiDsvU4bMDliYWE2MWEtYTc3NS00ODQ3LWIyZWEtNDMyZjAyODQ1ZTBj&hl=es
(bajado de iureamicorum)

Carlos Alberto Da Silva

domingo, 21 de noviembre de 2010

"LA ADMINISTRACIÓN DEL MIEDO": DIÁLOGO CON EL INTELECTUAL FRANCES PAUL VIRILIO

        “Siempre se infunde miedo en nombre del bien”


Aún antes de que la extrema velocidad de Internet revolucionara la vida cotidiana de todo el planeta, Virilio teorizaba sobre los riesgos que la velocidad implica para la democracia y los derechos humanos. En su último libro, La administración del miedo, analiza los mecanismos de control político que el poder utiliza para gestionar a la sociedad.

Por Eduardo Febbro
Desde París

La velocidad destruye. En una suerte de paradoja vinculante donde se combinan el progreso y la catástrofe, la velocidad y su corolario de soportes técnicos han interconectado al mundo al mismo tiempo que creado una peligrosa simultaneidad de emociones. Esta es la tesis central que, con una anticipación sorprendente, viene argumentando el urbanista y pensador francés Paul Virilio. Antes de que la extrema velocidad de Internet se instalara en la vida cotidiana de casi todo el planeta, Paul Virilio intuyó el riesgo intrínseco en el corazón de esa hipercomunicación y los desa-rreglos profundos que acarrean el desarrollo tecnológico y la velocidad. La férrea crítica que Paul Virilio despliega le valió el apodo de “pensador y promotor de la catástrofe”. El intelectual francés, hijo de un comunista italiano refugiado, no niega sin embargo la validez de los progresos, sino que propone una suerte de reflexión sobre el tiempo, una filosofía política para pensar y controlar la velocidad. Hombre afable, de frases cortas y contundentes, Virilio acota que “la velocidad de las transmisiones reduce el mundo a proporciones ínfimas”, al tiempo que la rapidez reemplazó la uniformización de las opiniones por “la uniformización de las emociones”. Para Virilio, los conceptos de democracia y derechos humanos están en peligro. El uso actual de la tecnología conduce a una reactualización del totalitarismo. La velocidad es poder, poder de destrucción, poder que inhibe la posibilidad de pensar. En su último libro, La administración del miedo, el ensayista francés apunta hacia otro de los mecanismos de control político con que el poder gestiona las sociedades humanas: el miedo. Miedo a la bomba atómica, miedo al terrorismo, y el miedo verde, el temor ante el agotamiento de los recursos naturales y al desastre ecológico. Muchas de las ideas enunciadas por Paul Virilio casi a finales de los años ’70 se vieron repentinamente actualizadas con los atentados del 11 de septiembre. Las sociedades escatológicas anticipadas por el autor, la camisa de fuerza tecnológica que los Estados pusieron en los individuos, la velocidad como factor totalitario y adormecedor, la irreflexión de los medios y el flujo interrumpido de imágenes y emociones tan instantáneas como universales pasaron a formar parte de nuestra realidad. Televigilancia, trazabilidad de los individuos, control de la información, procedimiento de simulación de la realidad para tapar lo real no son ideas negras sino la luminosa realidad que nos encandila. Virilio propone un antídoto irónico: crear un “Ministerio del Tempo” para, como en la música, regular los ritmos de la vida.

Fuente:http://www.pagina12.com.ar/ Sábado 20 de noviembre de 2010

Carlos Alberto Da Silva

lunes, 15 de noviembre de 2010

Teoría de la decisión ¿o qué influye en el juez al momento de dictar sentencia?

Voces: SENTENCIA ~ JUEZ ~ GRADUACION DE LA PENA ~ LEY PENAL ~ PENA ~ CODIGO PENAL ~ MONTO DE LA CONDENA ~ HOMICIDIO ~ ATENUANTES ~ AGRAVANTES ~ PAGO ~ DELITO ~ FUNDAMENTO DE LA SENTENCIA ~ FACULTADES DE LOS JUECES ~ VALOR ECONOMICO ~ CULPA PENAL
Autor: Russo, Eduardo Ángel
Publicado en: Sup. Act. 17/06/2008, 17/06/2008, 1

1. La aplicación de la teoría de la decisión al campo jurídico es, en realidad, un tema que hace un tiempo que estamos tratando de investigar. Para decir "Teoría de la decisión" con otras palabras, en esta oportunidad le hemos puesto de subtítulo "qué influye en el juez al momento de dictar una sentencia", cuáles son los elementos que convergen al momento de decidir, y, por supuesto, cualquier cosa que hagamos o que digamos se aleja de la vieja teoría del silogismo: donde la ley era la premisa mayor, el caso la premisa menor y la sentencia la conclusión, esta idea propia de los orígenes de la modernidad, de la codificación francesa que luego pasara a todo el derecho continental-europeo. Esta es una idea que ni siquiera se puede decir que esté en crisis, ya que no hay quien hoy por hoy la sostenga seriamente, aunque, como ocurre con los monstruos en las películas de terror, nunca terminan de morir, puesto que reaparecen en el seno de otras teorías. Entonces cuando a los monstruos los cortan en pedacitos, ellos se rehacen y siguen siendo monstruos. Esto es un poco lo que pasa, de tanto en tanto, con el tema de la decisión, tal como veremos en la primera parte de esta exposición.

 
Carlos Alberto Da Silva

sábado, 13 de noviembre de 2010

Policías o la máquina de la seguridad

La biopolítica es el perfeccionamiento de la disciplina. En ese contexto, la policía se ocupa del cuerpo colectivo de los individuos: el cuerpo urbano intervenido en salvaguarda del Estado. Aquí, un análisis reflexivo de varias novedades editoriales sobre el tema.

Por CLAUDIO MARTINIUK

                 BRASIL, 2009. Una redrada en busca de drogas
 
La democracia no puede sobrevivir si no hay orden en las calles. Esta frase del politólogo y abogado alemán-chileno Norbert Lechner presenta el requerimiento de atender la cuestión policial y esclarecer las tensiones y relaciones entre policía y política, población y disciplina, orden y biopolítica.

Una reflexión de estas características la posibilita la colección “Estudios policiales”, dirigida por Marcelo Saín, auspiciada por la Policía de Seguridad Aeroportuaria y editada por Prometeo. En uno de sus títulos, Modelos de actividad policial. Un análisis comparativo internacional, David H. Bayley enumera una veintena de sociedades antiguas que contaba con policía pública; entre ellas, las culturas de los maoríes, thoga, sirios, asantes, hopi. En cambio, la administración ejecutiva de la justicia en Grecia y Roma estaba en manos privadas: los particulares llevaban a los “malhechores” ante los jueces, quienes devolvían los prisioneros a sus captores para que administraran los castigos permitidos, y así la coacción se aplicaba en nombre de la comunidad.

Con el desarrollo de la potestad estatal, las fuerzas policiales estatales aparecen en la Alta Edad Media. Antes, en Francia e Inglaterra, el poder de policía estaba en manos de los terratenientes. Mientras se conforma la policía pública, que percibe salarios y recibe órdenes de la comunidad, se configura también una conceptualización moderna de la policía como gobierno que abarca buena parte de la extensión de la política. En ese sentido general, por policía se entendía el orden, el saneamiento, el control, la salvaguarda del interés general; también las reglas impuestas a esos fines; las penas e infracciones de menor gravedad, así como la función pública que hace respetar reglas.

Como lo recordó Michel Foucault en Omnes et singulatim. Hacia una crítica de la razón política , los autores de los siglos XVI y XVII entendieron por policía algo muy distinto a la caracterización posterior. Más que una institución o un mecanismo funcionando en el seno del Estado, la concebían como una técnica de gobierno propia de los estados, con la tarea de “permitir a los hombres sobrevivir, vivir y hacerlo de un modo aun mejor”.

Fuente: http://www.revistaenie.clarin.com/ Sábado 13 de noviembre de 2010

Carlos Alberto Da Silva

martes, 9 de noviembre de 2010

“Los intelectuales son hoy los perros guardianes de los que mandan”

Entrevista a Alain Badiou
Suplemento Especial de Página 12, sábado 6 de noviembre de 2010

Alain Badiou es el arquetipo del pensador insumiso. Ni las modas, ni las burlas ni el reconocimiento posterior, nacional e internacional, transformaron la profunda claridad y combatividad de este filósofo francés nacido en 1937. Más de veinte años después de la caída del Muro de Berlín, Badiou defiende lo que él llama “la idea comunista” y fustiga al “materialismo democrático”. Autor de unos cincuenta libros, desconocido por el gran público hasta los años ’90, Badiou es hoy una referencia insoslayable de la filosofía contemporánea y de la crítica al sistema capitalista y los estragos producidos por su circuito financiero.


Es el pensador francés más conocido fuera de las fronteras de su país y el más revulsivo y sugerente: no ha renunciado a defender la idea del comunismo y su visión igualitaria del hombre y la sociedad. Su mirada atraviesa toda la problemática contemporánea e ilumina aspectos tan mitificados como las nuevas tecnologías y su aparente ilusión igualitaria. En su último libro avanza sobre la potencialidad del amor y su posible “valor revolucionario”.

La figura esbelta, la firmeza juvenil de la voz y el apretón de manos sólido –poco común en Francia– introducen al personaje real de Alain Badiou. Este filósofo original es el pensador francés más conocido fuera de las fronteras de su país. Su obra, extensa y sin concesiones, abarca una crítica férrea a lo que Alain Badiou llama “el materialismo democrático”, es decir, un sistema humano donde todo tiene un valor mercantil. Badiou no ha renunciado nunca a defender un concepto al que muchos creen quemado por la historia: el comunismo.

En su pluma, Badiou habla más bien de “la idea comunista” o de la “hipótesis comunista” antes que del sistema comunista en sí. Según el filósofo francés, todo lo que estaba en la idea comunista, su visión igualitaria del ser humano y de la sociedad, merece ser rescatado. La idea comunista “aún está, históricamente, en sus inicios”, dice Badiou.

El horizonte de su filosofía es polifónico: sus componentes no son la exposición de un sistema cerrado sino un sistema metafísico exigente que incluye las teorías matemáticas modernas –Gödel– y cuatro dimensiones de la existencia: el amor, el arte, la política y la ciencia. Pensador crítico de la modernidad numérica, Badiou ha definido los procesos políticos actuales como una “guerra de las democracias contra los pobres”. El filósofo francés es un excelso teórico de los procesos de ruptura y no un mero panfletista. Badiou convoca con método a repensar el mundo, a redefinir el papel del Estado, traza los límites de la “perfección democrática”, reinterpreta la idea de República, reactualiza las formas posibles y no aceptadas de oposición y pone en el centro de la evolución social la relegitimización de las luchas sociales.

Alain Badiou propone un principio de acción sin el cual, sugiere, ninguna vida tiene sentido: la idea. Sin ella toda existencia es vacío. A sus más de 70 años, Badiou introdujo en su reflexión el tema del amor en un libro brillante y conmovedor que acaba de salir en Francia y en el cual el autor de El ser y el acontecimiento define al amor como una categoría de la verdad y al sentimiento amoroso como el pacto más elevado que los individuos puedan plasmar para vivir.


Carlos Alberto Da Silva

lunes, 1 de noviembre de 2010

Vigilar y castigar: las disonancias chinas

Cómo se controla la vida pública y privada en la nueva potencia mundial

El filósofo esloveno hace aquí lo que pocos pueden: explicar de manera simple cómo funciona la dualidad de poderes que maneja la política, la economía y la sociedad chinas. “El aparato de Estado y el sistema legal son duplicados por instituciones del Partido literalmente ilegales”, cuenta Zizek, y describe cómo funcionan los mecanismos internos y los poderosos y largos brazos del Partido Comunista chino, y cómo canaliza su desconfianza fundamental hacia el Estado. Secretos y misterios de la vida interna de un país siempre a punto de explotar.

Por Slavoj Zizek

    Mao Tse Tung. Su nombre sigue siendo celebrado como el del padre
    fundador de la nación.

El discurso de Nikita Kruschev de 1956, en el que denunciaba los crímenes de Josef Stalin, fue un verdadero acto político. Según William Taubman, después del discurso, “el régimen soviético nunca se recuperó completamente, y tampoco Kruschev”. Aunque los motivos oportunistas para atreverse a hacer esa jugada son bastante simples, hubo en ello más que mero cálculo, una especie de exceso temerario que no puede ser explicado por el razonamiento estratégico. Después de ese discurso, las cosas no volvieron nunca a ser las mismas, el dogma fundamental del liderazgo infalible había sido socavado, de modo que no es de asombrarse que, como reacción al discurso, la nomenclatura completa se haya hundido en una parálisis temporaria.

Durante el discurso de Kruschev, una docena de delegados sufrió colapsos nerviosos y tuvo que recibir asistencia médica; uno de ellos, Boleslaw Bierut, el secretario general del Partido Comunista polaco, hombre de la línea dura, murió de un ataque al corazón. (El escritor modelo estalinista Alexander Fadeyev se pegó un tiro unos días más tarde.) El punto no es que fueran “comunistas honestos” –la mayoría de ellos eran manipuladores brutales, sin ninguna ilusión subjetiva acerca de la naturaleza del régimen soviético–. Lo que se quebró fue la ilusión “objetiva”, la figura del “gran Otro” contra cuyo telón de fondo ellos podían ejercer sus despiadados manejos de poder: el Otro en el cual proyectaban sus creencias, el Otro que por así decir creía en nombre de ellos, su sujeto-supuesto-creer desintegrado.

La apuesta de Kruschev era que una confesión (limitada) como ésa fortalecería al movimiento comunista –y, a corto plazo, estaba en lo cierto: uno siempre debería recordar que la era Kruschev fue el último período de entusiasmo comunista, de fe en el proyecto comunista–. Cuando, durante su visita a los Estados Unidos en 1959, Kruschev lanzó su famoso desafío al pueblo norteamericano, aquella declaración de que “sus nietos serán comunistas”, efectivamente estaba manifestando la convicción de toda la nomenclatura soviética. Después de su caída en 1964, prevaleció un cinismo resignado, de modo que el intento de Mijail Gorbachov de una confrontación más radical con el pasado (rehabilitaciones, incluyendo a Bujarin, aunque –al menos para Gorbachov– Lenin seguía siendo el punto de referencia intocable, y Trotsky seguía siendo una no-persona).

Fuente: http://www.diarioperfil.com.ar/ Edición Impresa del Diario Perfil, "Cultura" del domingo 31/10/10

Carlos Alberto Da Silva