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domingo, 7 de octubre de 2012

Juristas, Estado y Territorios Nacionales

Discusiones, tensiones y articulaciones en la construcción de un campo de poder



Del déficit democrático que padeció nuestro sistema institucional, vigente ya la Constitución de 1853-1860, durante finales del siglo XIX y parte del XX, que implicó entre otras situaciones, la manipulación de las elecciones con anterioridad a la ley Sáenz Peña (1912) , el desconocimiento de los derechos políticos de la mujer hasta mediados del siglo XX, los fraudes electorales en la década de 1930 , la proscripción de partidos políticos y de líderes mayoritarios, se debe contabilizar un capítulo olvidado: la imposibilidad que tenían los ciudadanos residentes en los territorios nacionales de votar y ser votados en las elecciones nacionales.


Luis Emilio Pravato

El libro se puede conseguir acá

miércoles, 25 de julio de 2012

La lotería de los derechos




















JUAN PABLO BOHOSLAVSKY (*)

La familia entera se agolpa frente al televisor. Corazones a mil. Los padres hacen cuentas ambiciosas en el aire mientras siguen a Riverito deseando que cante el número mágico que les permita acceder a un préstamo para construir la primera vivienda familiar.

¿Es el sorteo un método legítimo para que el Estado defina a quiénes se les deja de violar el derecho a acceder a una vivienda digna y quiénes deben seguir participando (y esperando)?

Es cierto, los recursos estatales son limitados, pero no existe conexión lógica ni axiológica entre ese dato financiero y el sistema de sorteo. Por el contrario, debería ponerse un mayor empeño en identificar y ranquear crediticiamente a aquellos que más necesiten la vivienda entre todos los que la necesitan. Para ello, pueden utilizarse criterios ordenadores tales como cantidad de integrantes de la familia, discapacidad, edad, ingresos familiares, etcétera.

Para el caso del Procrear, no ser propietario de un terreno no funcionó como un criterio para priorizar la concesión del crédito sino para su exclusión del primer sorteo. Y recién después de excluir a los más pobres (los que no tienen vivienda ni terreno) fueron aplicados criterios de justicia distributiva para estratificar a los más pobres entre los poseedores de terrenos, pero como la cantidad de préstamos es limitada finalmente se asignaron por sorteo.

En el pensamiento igualitario todos merecemos tener las mismas oportunidades de lograr aquello que queremos en la vida. La justicia distributiva aspira a compensar a los individuos por sus desgracias económicas o sociales: tiende a reducir la influencia de la suerte bruta en la distribución. La lotería de los derechos básicos es un método arbitrario para identificar a los ciudadanos que son rescatados de la desgracia, al igual que lo es la naturaleza como criterio asignador de recursos.

Quien considere que el sistema de sorteo es un método legítimo de asignación de derechos debería estar dispuesto a aceptar, por ejemplo, que se rifen los tratamientos oncológicos disponibles pero en cantidades limitadas. ¿Estaríamos dispuestos a aceptar participar en esa rifa sin saber de antemano si, estando enfermos, tendremos un billete ganador?

El sistema de sorteo también banaliza y sustrae el contenido normativo del derecho en juego, que es exigible según la Constitución nacional y el derecho internacional de los derechos humanos. Todo esto recuerda aquel programa de televisión, en plena crisis del 2002-2005, que proponía a sus participantes un premio notable: un contrato de trabajo. Los ganadores saltaban de la alegría, la suerte finalmente les sonreía: podían trabajar. La violación de derechos transformada en un show. Finalmente, el sorteo contradice la solidaridad que debe latir en los programas de créditos habitacionales de contenido concesional: sólo se salva el que tiene suerte.

Probablemente todos los solicitantes de los préstamos lo necesiten, pero algunos más que otros. Con el sistema de sorteo, ese factor, en el que se enraíza profundamente la justicia distributiva, resulta indiferente. Y a quienes sí son sorteados les harán creer (para eso la estética Riverito sonriente) que se trató de un golpe de suerte y no de un derecho exigible.

¿El Estado argentino podría garantizar que las asignaciones de créditos se realizarían, efectiva y cabalmente, mediante criterios objetivos y sin incurrir en arbitrariedades, o al final de cuentas la solución más realista (y justa) es el azar? Es difícil saberlo. Por eso, ante la duda, habría que asignar derechos constitucionales basándose de manera irrestricta en coeficientes de necesidad y su correlativo merecimiento, no rifando préstamos.

PD: la semana pasada la municipalidad cordobesa de Bialet Massé sorteó a qué empleados les deposita el sueldo, debiendo el resto esperar a que mejore la recaudación.

(*) Magíster en Derecho Empresario y doctor en Derecho

Fuente: www.rionegro.com.ar Edición del martes 24 de julio de 2012

jueves, 28 de junio de 2012

LA IRRUPCIÓN DEL PERONISMO Y LA ARTICULACIÓN DE UN NUEVO DISCURSO JURÍDICO

Por Luis Emilio Pravato

Introducción.- 

En anteriores oportunidades hemos reflexionado sobre la existencia de un discurso jurídico que se articuló con la construcción del Estado nacional y tuvo su proyección en el ámbito de la ciudadanía.[1] Así, sostuvimos que en diferentes escenarios históricos, distintos colectivos sociales, como los pueblos originarios, los afro-americanos, el género femenino y los ciudadanos de los territorios nacionales, fueron afectados y colocados en una situación de discriminación. En el particular, la actuación de los juristas fue determinante en la consolidación de las respectivas ciudadanías restringidas. 

El escenario se modificará con el advenimiento del peronismo en 1946 y los juristas se reposicionarán doctrinariamente frente al nuevo paradigma de ampliación de la ciudadanía política y el derecho de representación. Se fragmentan en dos grupos diferenciados: los juristas tradicionales, continuadores del criterio liberal-individualista de la codificación y los juristas actuantes en la reforma constitucional de 1949 y en el gobierno de Juan Domingo Perón. En este contexto la relación entre ambos grupos de juristas (los tradicionales y los peronistas) se presenta con algunas tensiones y posturas disonantes y concordantes vinculadas a diferencias de orden político. Ambos segmentos del campo jurídico terminarían sosteniendo la obligación constitucional de reconocer la ampliación de los derechos de los citados colectivos sociales discriminados, pero lo harán con posturas de una pretendida “visión científica”, “autónoma” y “objetiva” del campo jurídico los tradicionales o liberales, sin involucrarse directamente con el gobierno nacional y formando parte en su mayoría de la oposición antiperonista. En definitiva, el sector de los juristas peronistas será el más importante pues aportará el nuevo discurso que estructurará jurídicamente la política transgresora de Juan Domingo Perón. Este sector se conformará con juristas de distinta y a veces enfrentada orientación ideológica. Así, juristas de clara formación aristotélica tomista, como Arturo Sampay; nacionalistas rosistas y seguidores de la teoría decisionista de Carl Schmitt, como Joaquín Díaz de Vivar; y teóricos de clara inspiración marxista como John William Cooke, se aunarán para combatir las interpretaciones liberales de los derechos constitucionalizados y denunciar a los juristas tradicionales como funcionales a la República oligárquica de la etapa anterior al peronismo. Analizaremos también el hecho que durante el gobierno peronista, juicio político mediante a la antigua Corte Suprema de Justicia, principal cómplice en el golpe de Estado del 6 de setiembre de 1930 y actor determinante en la articulación de la República oligárquica, se integran por primera vez como ministros del máximo Tribunal de la República, jurista no vinculados al tradicional establishment forense. 




viernes, 10 de febrero de 2012

Pronunciamiento de Plataforma 2012 sobre la Megaminería

                                                                                                          10 de Febrero de 2012
Plataforma 2012 surge de la necesidad de construir una voz colectiva que pueda debatir abierta y públicamente los grandes problemas nacionales para contribuir al accionar social transformador, por fuera de los reduccionismos y del encapsulamiento del debate que promueve polarizaciones descalificadoras.

Plataforma 2012 es un colectivo de intelectuales y trabajadores de la cultura comprometidos en la lucha por un país verdaderamente independiente, una sociedad justa e igualitaria con plena vigencia de la libertad y los derechos humanos.

Plataforma 2012 se propone como un espacio plural, democrático e independiente de los diferentes grupos de poder, sea éste político, económico o mediático.

Desde su primer pronunciamiento, a comienzos de este año, Plataforma 2012 planteó la necesidad de recuperar el pensamiento crítico más allá del discurso del oficial. La enorme repercusión que produjo aquel primer documento y la cantidad de adhesiones que nos siguen llegando desde distintos puntos del país, confirman la existencia de aquella necesidad y comprometen a Plataforma a consolidar un espacio que pueda hacer audibles las múltiples voces que desde el campo popular piensan críticamente la realidad.

El relato oficial pretende enmascarar una realidad que eclosiona en diferentes manifestaciones en el cuerpo social. Plataforma 2012 considera que el desmontaje de ese relato - que por vía de la sacralización épica, la negación, la tergiversación, la desmentida, los silencios y ocultamientos tiende a imponer una visión monolítica y unívoca de la realidad - puede ser una herramienta que contribuya a resituar el debate de los grandes problemas nacionales. Desde esta perspectiva, los síntomas de malestar social, lejos de ser leídos como producto de algunas anomalías en el interior de un proceso transformador, pueden ser comprendidos como efectos de una política global de gobierno.

Tres son los ejes en los que Plataforma 2012 se ha centrado desde su primer pronunciamiento: desigualdad, en un registro abarcador, que no se mide solamente en términos económicos, sino de desigualdad social, educativa, sanitaria, ambiental, de género, así como las implicancias que esto tiene en términos de desigualdades políticas y deterioro institucional; vínculos del gobierno con las grandes corporaciones económicas; y violación de los derechos humanos hoy.

En este sentido, la problemática de la minería transnacional - que a través de las demandas de la pueblada de Famatina hizo visibles las luchas presentes en todo el país -, ha demostrado su urgencia y dramatismo. Este tipo de minería ilustra de manera cabal los tres puntos enunciados y cómo esta tríada se inscribe en una política nacional: mayores desigualdades económicas, territoriales, sanitarias, ambientales y sociales; alianza estratégica entre el gobierno nacional y grandes corporaciones mineras transnacionales; y violación de los derechos humanos a través de la criminalización de la protesta social. Del mismo modo, el problema de la megaminería ha desenmascarado el relato mistificador del gobierno, que procura deslindar su responsabilidad en la aplicación de la política megaminera y sus consecuencias, atribuyéndola a decisiones de competencia exclusiva de los gobiernos provinciales, como si la aplicación de esas políticas no respondiera a una política nacional impulsada por el Ejecutivo y como si esos gobiernos no formaran parte de la estructura de alianzas oficialista.

Durante los años `90, bajo el gobierno neoliberal de Carlos Menem, se introdujeron grandes modificaciones en la sociedad y la economía argentinas. Con apoyo del FMI y otros organismos internacionales, se privatizaron los recursos naturales, entre ellos los minerales, y se sentaron las bases de un nuevo marco normativo y jurídico en relación a éstos, que se extiende hasta nuestros días. La aplicación de estas políticas neoliberales acentuaron aun más las asimetrías, condenando a los países dependientes y periféricos a la extracción y provisión de bienes primarios en favor de los países más poderosos del planeta, consumidores de las mismas. En la actualidad, los resultados de la aceptación de este patrón de acumulación son conocidos: tendencia a la reprimarización del aparato productivo interno -hecho confirmado por diferentes informes económicos-; extranjerización de la industria, de recursos naturales (minerales, petróleo, gas, tierras y agua); concentración económica -en algunas empresas multinacionales, que controlan el mercado global-; especialización productiva -exportación de algunos productos, sin valor agregado-; desigual distribución de los conflictos ecológicos y territoriales, que perjudica a los países periféricos, y, dentro de ellos, a aquellos sectores sociales de mayor vulnerabilidad; en fin, consolidación de verdaderos enclaves neocoloniales, que van configurando espacios productivos estructuralmente dependientes del mercado internacional en términos económicos, comerciales, financieros y tecnológicos.

En esta línea, lejos de ser “motor de desarrollo”, como argumentan sus defensores, la megaminería trasnacional refuerza la dependencia hacia los centros capitalistas de poder global, y profundiza las formas de desigualdad ya existentes a escala local, provincial y nacional: expoliación económica, devastación institucional, destrucción de territorios y depredación de bienes naturales, fragmentación y control social, cooptación científico-tecnológica, ya son hechos incontestables de nuestra realidad del siglo XXI, que no hacen más que remitir y actualizar la triste historia colonial del continente.

El caso de Bajo la Alumbrera, en la provincia de Catamarca, uno de los yacimientos de cobre más grandes de Sudamérica, es emblemático. Tras 15 años de explotación, el paisaje catamarqueño da cuenta de empobrecimiento; asistencialización generalizada de la población; falta de empleo, de agua, de electricidad; naturalización de la devastación ambiental; institucionalización del clientelismo y la corrupción; degradación de la cultura democrática; profundización de las desigualdades sociales y ambientales.

Recordemos que este tipo de minería se propone extraer los minerales diseminados en la roca portadora, a través del sistema de explotación minera a cielo abierto (open pit), que utiliza técnicas de procesamiento por lixiviación o flotación, esto es, sustancias químicas altamente contaminantes, que producen impactos negativos en la salud de las poblaciones y cuantiosos daños ambientales, los cuales han sido probados en diferentes países y regiones. Se trata de minería a gran escala, es decir, de mega-emprendimientos, una actividad que consume enormes cantidades de agua y energía y compite por tierra y recursos hídricos con otras actividades económicas (agricultura, ganadería, turismo). Dada su envergadura, estos emprendimientos tienden a desestructurar y reorientar la vida de las poblaciones, desplazando economías regionales preexistentes y “liberando” territorios que, de ahí en más, quedan presos de la lógica económica de las grandes compañías trasnacionales. En ese marco se producen hondas transformaciones de la ciudadanía; asistimos cada vez más a la territorialización de los conflictos y a la violación de derechos ambientales y colectivos, que se hallan amparados por la normativa nacional e internacional, y que incluyen también los derechos de los pueblos originarios (Convención 169 de la OIT). Dichas violaciones repercuten asimismo sobre los llamados derechos de primera generación, como son el de la libre expresión y el derecho de petición, impedidos u obstaculizados de modo recurrente en determinados escenarios provinciales (Catamarca, San Juan, La Rioja, entre otros).

Son las pequeñas y medianas poblaciones de nuestras provincias, sobre todo en las zonas pre-cordilleranas y cordilleranas, pero también en otras regiones áridas del país, las que hoy sufren la embestida de este modelo neocolonial. Desde las movilizaciones de Esquel, donde se llevó a cabo el único plebiscito en el país por este tema (2003), pasando por la represión y la pueblada de Andalgalá (2010), hasta la actual gran pueblada de Famatina, las poblaciones vienen rebelándose contra la expansión de este tipo de minería, con claros reclamos que subrayan el derecho a un ambiente sano, el derecho a elegir un modo de desarrollo congruente con el respeto de la vida presente y futura, de las personas y de los ecosistemas; en fin, el derecho a participar de las decisiones colectivas en el marco de una sociedad que se quiere democrática.

Esquel y Gan Gan, Andalgalá, Belén, Santa María y Tinogasta, Chilecito y Famatina, Calingasta y Jachal, Ingeniero Jacobacci y Bariloche, Gregores, Campana Mahuida-Loncopué y Rincón de los Sauces, General Alvear, San Carlos y Uspallata, Capilla del Monte, Casa Grande y Yacanto de Calamuchita, La Carolina y Merlo, Abra Pampa, Cangrejillos y Tilcara, Cafayate, Metán y Tolar Grande, Jasimampa y Sumampa, Amaicha del Valle y El Paso, valles enteros de diferentes provincias, entre tantos otros nombres, son algo más que puntos supuestamente remotos de nuestra amplia geografía nacional. Son poblaciones que, detrás de la bandera “El agua vale más que el oro”, han ido construyendo de modo perseverante y en situación de gran asimetría de fuerzas, una red de resistencias local y regional, que, en varios casos, ha tenido como producto la sanción de leyes provinciales que prohíben este tipo de minería con algunas sustancias químicas (Chubut, Río Negro, Mendoza, La Pampa, Córdoba, San Luis, Tucumán, La Rioja y Tierra del Fuego). Son estas poblaciones las que también estuvieron detrás de la defensa activa de la Ley Nacional de Protección de los Glaciares, que fuera vetada por la actual presidenta en 2008, resancionada en septiembre de 2010, luego de un arduo trabajo transversal de organizaciones sociales y ambientales, diferentes profesionales y representantes del Congreso Nacional, con la oposición activa de gran parte del oficialismo. Son estas poblaciones las que resisten de pie frente a la derogación de las leyes que prohibían este tipo de minería, como sucedió desde 2008 en La Rioja, y recientemente, en diciembre de 2011, en Río Negro.

Por ello creemos que resulta injusto y agraviante imputar “irracionalidad” o “falta de información” a la fuerte oposición que este tipo de minería ha generado en vastas poblaciones de nuestras provincias. La megaminería no es cuestionada por desconocimiento, ni por falta de cultura productiva, sino precisamente porque ésta constituye una síntesis acabada del maldesarrollo. Se trata además de un modelo que pone en jaque a la democracia, pues avanza sin consenso de las poblaciones, generando todo tipo de conflictos sociales, divisiones en la sociedad y una nueva espiral de criminalización de las resistencias. A la causa penal abierta contra los vecinos de Andalgalá y Famatina, se sumaron, primero, la detención de 18 vecinos en el pueblo de Santa María en Catamarca, a quienes se los acusa de entorpecer el tránsito terrestre (art. 194 CP) y de ser parte de una agrupación que tiene por objeto imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor (art. 213 bis); segundo, la represión desatada por la policía provincial contra los vecinos de Belén, que dejó como saldo decenas de detenidos (entre ellos, un niño menor de 13 años); tercero, la brutal represión y desalojo en Tinogasta y asimismo en Amaicha del Valle. Frente a estos hechos no podemos olvidar que ante la resistencia del pueblo de Gualeguaychú en defensa de sus derechos fue la propia Cristina Fernández de Kirchner quien firmó el decreto (828/2010) a través del cual instruyó al Procurador General del Tesoro a denunciar a 10 vecinos de Gualeguaychú acusándolos de los delitos de sedición, atentado contra el orden democrático, más otros 12 delitos que contemplan prisión efectiva.

Resulta claro que la criminalización de la protesta es una política represiva nacional que está siendo profundizada. En este y no en otro marco, el Congreso Nacional aprobó la la nueva Ley Antiterrorista, enviada por el ejecutivo, que modifica la ya sancionada bajo el mandato de Néstor Kirchner en el año 2007.

Tampoco creemos que pueda responsabilizarse exclusivamente a las provincias, las cuales detentan el “dominio originario” de nuestros recursos naturales, luego de la reforma de la constitución de 1994. El marco económico y jurídico que beneficia a la megaminería se sustenta en una batería de leyes nacionales, sancionadas en los años `90, que aseguran una rentabilidad extraordinaria a las empresas, al compás del aumento de los precios internacionales de los minerales. Está legislación se mantiene en la actualidad y es custodiada por los legisladores nacionales oficialistas, junto a los sectores conservadores de ambas Cámaras, quienes no permiten siquiera la discusión de los proyectos que pretenden modificarla. Por su parte, a través del Tratado Binacional sobre Integración y Complementación Minera firmado con Chile -1996- que sancionó una legislación de “facilitación fronteriza”, se consumó la entrega de una parte de la cordillera a las transnacionales mineras, entre ellas a la empresa canadiense Barrick Gold que hoy opera en San Juan, a través de los emprendimientos mineros Veladero y Pascua-Lama. Esta empresa judicializó la ley nacional de protección de los glaciares, y logró, mediante una medida cautelar que dicha norma no se aplique en esa provincia. El tema está hace meses “a estudio” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejando así a los glaciares a merced del negocio minero en San Juan. En el resto del país, la pasividad del gobierno nacional -como autoridad de aplicación- en implementar efectivamente dicha norma, resulta inaceptable.

Así, lejos de ser una “rémora” del viejo orden neoliberal, este ordenamiento jurídico-económico encuentra un apoyo incondicional en las políticas del gobierno nacional, desde 2003 hasta la fecha. En 2004, Néstor Kirchner avaló el Plan Minero Nacional, declarando la actividad de interés estratégico y sumando nuevos beneficios y exenciones a la misma. En el mismo año se firmó con Chile el “Protocolo Adicional Específico” al Tratado para el proyecto minero binacional Pascua Lama, donde –entre otras cosas- ambos países se obligaron a permitir a “los inversionistas de una y otra, el uso de toda clase de recursos naturales necesarios para el desarrollo minero, comprendiéndose en este concepto los recursos hídricos existentes en sus respectivos territorios”. La actual presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, no sólo ha buscado alentar la inversión minera -como en su discurso en El Qatar, en 2011-, sino que también ha dado muestras claras del apoyo del aparato del Estado a la megaminería. Uno de los ejemplos más emblemáticos, además del veto a la ley nacional de protección de glaciares, ha sido su participación en diferentes reuniones con Peter Munk, el CEO de la empresa Barrick Gold, tanto en Toronto como en Buenos Aires, a fin de facilitar un acuerdo tributario con dicha empresa, a cargo del proyecto binacional de Pascua-Lama. La fotografía que muestra a la presidenta en Canadá, junto a P.Munk, custodiada por tres banderas –la de Canadá, la de Argentina y la de la Barrick Gold- es todo un símbolo de la alianza estratégica entre gobierno nacional y megaminería, y sin duda quedará grabada en la memoria de los argentinos.

Las alusiones en el discurso presidencial a los sectores “ambientalistas”, supuestamente despreocupados por la suerte de nuestras islas Malvinas y la reciente exhortación a la “responsabilidad y seriedad sobre los planteos que se realizan”, no hacen más que poner en evidencia el manifiesto desprecio hacia las poblaciones movilizadas y el empeño por desplazar el eje de la discusión, ante el impacto nacionalizador que ha tenido la pueblada de Famatina respecto de la cuestión minera y el creciente apoyo de la sociedad hacia estas protestas. También evidencian un desprecio por la conservación del patrimonio y el futuro del país. Mientras en Catamarca se teme por la aplicación de la nueva ley antiterrorista sobre 18 asambleístas; mientras continúan las protestas y movilizaciones en diferentes ciudades de Río Negro; mientras el gobernador riojano se apresta a verter ingentes recursos económicos para torcer la voluntad de la población de su provincia; el gobierno nacional continúa acompañando con hechos la expansión de la megaminería. Desde el nombramiento del empresario minero Jorge Mayoral bajo el gobierno de Duhalde, quien continúa al frente de la Secretaría de Minería de la Nación, hasta el reciente nombramiento de un ex familiar de la presidente - Armando “Bombón” Mercado- como director del YMAD (Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio), nada parece haber horadado la continuidad en las orientaciones gubernamentales en este tema.

Así, no se trata solamente de una discusión exclusivamente económica o ambiental, sino también de una discusión política. La megaminería es uno de los eslabones más contundentes –aunque no el único- que ilustra la continuidad y profundización por parte de este gobierno respecto de las políticas de explotación neocolonial y expropiación de los bienes naturales aplicadas en los ´90. El “relato” oficial, que procura presentarlas como parte de un modelo de crecimiento y generación de empleo, es una pieza clave para la construcción de un consenso social favorable que garantice su aplicación. La retórica épica sobre las bondades de la política megaminera se complementa con el ocultamiento y negación de sus efectos devastadores. Y cuando las poblaciones involucradas, lejos de contribuir al “consenso megaminero” buscado por el gobierno, desenmascaran la falacia cuestionando legítima y abiertamente la megaminería a cielo abierto, movilizándose para rechazarla y concitando - como en el caso de Famatina – solidaridades en todo el país, el gobierno echa mano a un nuevo recurso discursivo: la “desmentida”. Según este recurso, que pretende borrar de la memoria colectiva la imagen y el valor simbólico de aquel encuentro presidencial en Toronto con el CEO de la Barrick Gold, la megaminería a cielo abierto no formaría parte del proyecto político del gobierno nacional sino que correspondería a decisiones y acuerdos estrictamente provinciales - en este caso del gobernador Beder Herrera.

Todo esto pone en evidencia un deterioro de las instituciones. Por ello, vemos con mucha preocupación que el mismo gobierno que ha destruido el sistema nacional de estadísticas (lo que dificulta toda reflexión colectiva sobre pobreza, desigualdad, desempleo o inflación, y afecta seriamente las negociaciones salariales), que extorsiona a los jueces que lo desafían, que se ha ocupado de desoír o desarmar la estructura de controles institucionales sobre el poder, que ha reforzado el proceso de concentración del poder en el ejecutivo, hoy amenaza solapadamente con una reforma constitucional promovida por las peores razones de corto plazo.

Con la convicción de que los pueblos tienen el derecho de elegir el modelo de desarrollo que más convenga y beneficie a sus poblaciones, en función de un ideal de igualdad y de equilibrio con la naturaleza y en solidaridad con las movilizaciones vecinales de tantas pequeñas y medianas localidades de nuestro país, que se han levantado activamente contra este modelo neocolonial, en defensa de nuestras cuencas hídricas y de nuestros territorios, Plataforma 2012 plantea la necesidad de debatir e impulsar las siguientes propuestas:

    1. Reforma integral del Código de Minería y derogación de la Ley de Inversiones Mineras (24.196) y sus modificatorias, que promueven y habilitan la destrucción de los bienes comunes y el despojo colonial de nuestras riquezas.

   2. Aplicación efectiva de la Ley Nacional de Protección de los Glaciares en todo el país.

   3. Recomposición ambiental de las zonas afectadas por los megaemprendimientos mineros que actualmente existen en el país.

   4. Cierre de todas las causas abiertas a los ciudadanos criminalizados por manifestarse contra la megaminería

   5. Urgente derogación de la nueva ley antiterrorista.

   6. Urgente sanción de las leyes provinciales derogadas en La Rioja y en Río Negro, que prohibían este tipo de megaemprendimientos mineros.

   7. Activación y ampliación de mecanismos participativos y de democracia directa que apunten a la democratización de las decisiones.

   8. Propuesta de Declaración de una moratoria a nuevas concesiones a la exploración y explotación minera metalífera.

   9. Propuesta y debate de una Ley Nacional de Prohibición de la megaminería metalífera con uso de sustancias tóxicas y la uranífera en todo el país.

   10. Propuesta de realización de un gran debate nacional que reflexione y genere políticas públicas que apunten a una salida del extractivismo neocolonial, en pos de un equilibrado e igualitario desarrollo de los pueblos, respetando su cultura y sus formas de vida; en pos de la gestión pública y participativa de nuestros bienes comunes.

Firmas:
Alabarces Pablo, Antonelli Mirta, Bidonde Héctor, Burucúa José Emilio, Correas Nora, Dowek Diana, Edelman Lucila, Galán Mónica, Galvano Mario, Gargarella Roberto, Genta Adriana, Kordon Diana, Lagos Darío, Lagos Mariana, Lanzillotto Alba, Levinas Gabriel, Lindenboim Javier, Lo Vuolo Rubén, Massuh Gabriela, Nené Bettanin, Onaindia José Miguel, Ramos Hugo, Sáez Luis, Scandizzo Mónica, Svampa Maristella, Tauber Sanz Nicolas, Tcherkaski Osvaldo, Viale Enrique, Zangaro Patricia

Adhesiones a este pronunciamiento: 
Enviar mail a: plataforma.2012@yahoo.com.ar - Escribiendo en el asunto: "adhiero a pronunciamiento megaminería"

sábado, 14 de enero de 2012

El CELS rechaza la derogación de la ley que prohibía el uso de cianuro en la industria minera de Río Negro

Autor. CELS
Fecha: 29/12/2011

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) manifiesta su más enérgico repudio a la derogación de la ley 3.981 de la provincia de Río Negro, que prohibía la utilización de cianuro y mercurio en los procesos de extracción, explotación e industrialización de minerales metalíferos en todo el territorio provincial. De esta manera, los legisladores dejaron sin efecto, sin ningún tipo de debate público, una normativa que había sido aprobada en 2005 debido al fuerte impulso de organizaciones ambientalistas, de derechos humanos y comunidades indígenas que respondían a una demanda social.

Con la excusa de encontrarse en situación de emergencia debido a la acción del volcán chileno Puyehue, el poder ejecutivo provincial envió a la legislatura el proyecto de derogación el pasado lunes 26 de diciembre con el objetivo de evitar una discusión participativa y pública sobre su contenido. El ejecutivo argumentó que “la búsqueda de alternativas que coadyuven a superar la actual crisis con sentido de desarrollo, necesariamente debe encontrarse en alternativas que hoy son insuficientemente aprovechadas”. Sin embargo, el incremento de la renta minera no se traduce de manera lineal en un mayor desarrollo ni mejora las fuentes de trabajo.Tampoco se benefician de esta actividad los agentes económicos locales. Además, el uso de estos químicos podría derivar en serios problemas para la salud de la población y de acceso a fuentes de alimentos. El Estado debe garantizar políticas que proporcionen soluciones sustentables que protejan a las comunidades y los territorios.

El director del área de Derechos Económicos, Sociales y Culturales del CELS, Diego Morales, afirmó: “Esta medida contradice el artículo 2 de la ley federal 25.675 de presupuestos mínimos ambientales, que señala que las causas de los problemas ambientales deben atenderse en forma prioritaria e integrada para prevenir posibles efectos negativos. Además, afecta un principio fundamental del derecho internacional de los derechos humanos, vinculado a la prohibición de revertir medidas que tiendan a protegerlos”.

Esta decisión habilita el desarrollo de explotaciones mineras a cielo abierto que también pone en riesgo un recurso fundamental como el agua, en detrimento de las poblaciones locales. A partir de esta modificación, las grandes empresas competirán con las comunidades por el agua, en el caso de Rio Negro proveniente de las zonas glaciares, agotando reservorios y contaminando cursos superficiales con materiales como el cianuro. Además, se generan daños ambientales por la destrucción o perturbación de hábitats naturales y la generación de residuos. Estos antecedentes fueron centrales en las discusiones parlamentarias para la sanción de la ley 3.981 en el año 2005, pero en el día de la fecha los legisladores de Río Negro decidieron pasarlos por alto.

jueves, 22 de diciembre de 2011

"Tierra sublevada" Parte 1: "Oro impuro" de Pino Solanas para descargar


Oro Impuro, es un viaje alrededor de algunas de las explotaciones a cielo abierto con cianuro que las corporaciones han instalado en el noroeste argentino –San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán Salta - y la reacción de las poblaciones aledañas frente a la contaminación. Se trata de una obra coral contada por sus protagonistas: ingenieros, maestros, chacareros, indígenas, vecinos, ambientalistas, que hacen contundentes denuncias sobre el despojo y cuentan conmovedoras historias de resistencia a la depredación de las mineras. Estimulados por la lucha de los asambleístas de Gualeguaychú contra la instalación de la fábrica de papel Botnia, en el río Uruguay, el movimiento ambientalista logró que en siete provincias –Chubut, Río Negro, La Pampa, Mendoza, San Luis, Córdoba, Tucumán- se prohiba la minería a cielo abierto con sustancias tóxicas.

La película está compuesta de una introducción, diez capítulos y un epílogo. El prólogo recuerda la conquista colonial y la reforma de la legislación minera en los años 90.

Los capítulos son:

1) La megaminería
2) Viaje a Minera Alumbrera
3) Lo que se llevan
4) Lo que nos dejan
5) La vida pobre
6) Sobornos y resistencias
7) Complicidad y justicia
8) El poder de Barrick Gold
9) El agua vale más que el oro
10) Asambleas Ciudadanas
Epílogo abierto.

Links de descarga (4, archivo avi, v.o. audio latino): 

miércoles, 21 de diciembre de 2011

¿De qué hablan los presidentes argentinos? Veinte tesis que caracterizan a los discursos presidenciales en la Argentina (1983-2011)

Por Jorge O. Bercholc[1] y Diego J. Bercholc[2]  
En el presente artículo enumeramos 20 tesis que caracterizan a los discursos presidenciales de apertura de la Asamblea Legislativa en la Argentina. Dichos discursos están prescriptos por la Constitución Nacional en su artículo 99 inciso 8, y por ello son las verbalizaciones más importantes, en términos jurídicos e institucionales, de la Presidencia. Se trata del discurso que da cuenta del estado de la Nación ante la Asamblea Legislativa y que inaugura el período anual de sesiones parlamentarias. Las 20 tesis surgen de una investigación muy exhaustiva, llevada a cabo para el período 1983-2011, que ha abarcado todos los períodos presidenciales desde la restauración democrática en el país, hasta el último discurso del 1 de marzo de 2011 emitido por la Presidente Cristina Fernández.-

Se ha tratado de un trabajo empírico-cuantitativo-descriptivo-exploratorio, con análisis agregado, que contiene alrededor de 200 gráficos y cuadros estadísticos con innumerable información.-

Se enumeran aquí, características de los discursos presidenciales corroboradas suficientemente, a través de los pasos metodológicos que son largamente explicados en el trabajo, cuya publicación es de próxima aparición. Se trata de sesgos y/o tendencias sustentables y propias del objeto de estudio investigado. Estas corroboraciones son observables a través de la investigación y aplicables al análisis de todo el período, y las presentamos en este artículo pues son conclusiones absolutamente consistentes, luego del trabajo de investigación realizado, y que sirven como un adelanto comprensible para el lector sobre el contenido global del trabajo.-


domingo, 26 de junio de 2011

Elecciones primarias: entrevista con Alberto Dalla Vía

"Es hora de que el Gobierno se ocupe de informar sobre las primarias"
Reconocido constitucionalista, integrante de la Cámara Nacional Electoral, Dalla Vía dice que hay un alto grado de desconocimiento en torno a la votación del próximo 14 de agosto, afirma que el Gobierno debería hacer un mayor esfuerzo de difusión y advierte que, cuando este esfuerzo no se hace, el sistema electoral no puede garantizar la igualdad en la competencia


Laura Zommer
Para LA NACION
Dice que el oficialismo es muy vivo y la oposición, muy dormida. Y califica a la última reforma electoral, gracias a la cual debutarán en la Argentina las elecciones primarias y el padrón mixto, como complicada y sofisticada (no porque sea necesariamente mala, sino porque no es fácil de implementar). El que habla no es un constitucionalista más. Alberto Dalla Vía es uno de los tres jueces de la Cámara Nacional Electoral y suena resignado cuando dice que "las leyes no pueden dominar la realidad política argentina" y que la provincia de Buenos Aires es y seguirá siendo la madre de todas las batallas y el escenario principal de las picardías de nuestros políticos.

Advierte, además, que al electorado le falta información sobre las nuevas reglas de juego porque el Gobierno no hizo suficiente campaña sobre este asunto y que también les falta información a los apoderados de los partidos, que ayer cerraron las listas que los electores encontrarán en el cuarto oscuro el 14 de agosto. Y adelanta que, exceptuando al oficialismo, todos tendrán dificultades para cumplir con la nueva normativa, que tiene novedades, especialmente en materia de financiamiento de las campañas.

En las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO), los ciudadanos elegirán a los precandidatos de los partidos que se convertirán en candidatos a ocupar distintos cargos. Por eso, la oficialización de las listas estuvo este año y por vez primera a cargo de los partidos y no de la Justicia. Y en las elecciones generales del 23 de octubre se elegirán autoridades. Pero, como en la Argentina las cosas no siempre resultan como el legislador las planea, en el caso de los precandidatos a Presidente, los partidos ya eligieron a sus candidatos. Por eso, esta vez, las PASO servirán en realidad para que el electorado elija candidatos sólo para las otras categorías: senadores, diputados, intendentes (en la provincia de Buenos Aires, por ejemplo), entre otras.

"Como somos un país presidencialista, la opinión pública ve la punta del iceberg y cree que las PASO no definirán nada y serán una especie de encuesta certera porque las candidaturas para presidente ya están resueltas, pero esto no es así. Como ocurre con los icebergs, las dos terceras partes que están por abajo del agua son el resto de las candidaturas. Y eso sigue estando en discusión y seguramente va a haber allí pujas polémicas. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, se elegirán autoridades para nueve categorías, y la gente puede votar en cada una por candidatos de un partido diferente si así lo desea", aclara el magistrado.

Dalla Vía tiene 54 años, es padre de tres hijos -Patricio, Luciano y Camila- y se convirtió en camarista electoral en 2001. Fue, junto con su par Santiago Corcuera, el primer juez nombrado por el Consejo de la Magistratura de acuerdo con el nuevo sistema de selección de jueces, que reemplazó al dedo presidencial.

Tiene currículum de sobra: es abogado por la Universidad de Buenos Aires, doctor en Derecho Constitucional y en Ciencia Política, profesor titular de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho de la UBA, miembro de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas y de la Real Academia Española de Ciencias Morales y Políticas y presidente de la Asociación Argentina de Derecho Constitucional.

Además fue Premio Konex 2008 en la categoría "Jueces" de la última década, es autor de más de 20 libros y publicó más de 200 artículos de Derecho Constitucional y Ciencia Política. Antes de convertirse en camarista electoral era juez civil en Quilmes y ejerció la profesión durante 18 años.

Cuando se le pregunta si los otros precandidatos presidenciales podrán usar la cadena nacional para lanzar su candidatura, como hizo esta semana la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, responde que la Justicia es siempre el último recurso y, en este caso, antes debiera presentarse un recurso ante la Secretaría de Medios. Y protesta por el bajo nivel de debate y discusión que recibieron algunas de las innovaciones de la reforma (por ejemplo, aquella que prohibió la pauta privada en televisión durante la campaña y colocó en manos del Ministerio del Interior el reparto de la pauta pública para todos los candidatos).

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/ Suplemento "Enfoques", edición impresa del domingo 26 de junio de 2011

jueves, 23 de junio de 2011

Cresud negocia asociarse con una empresa china

El grupo asiatico es el mismo que sembrara soja en Río Negro.

La inversión de US$ 1.500 millones que anunció la china Beidahuang Group para desarrollar 300.000 hectáreas en Río Negro no fue el único proyecto que el gigante abrochó a principio de mes. La compañía también llegó a un acuerdo con Cresud, la agropecuaria de la familia Elsztain y una de las mayores propietarias de tierra de la Argentina , para encarar negocios en conjunto.

Las empresas aún no definieron cómo será la asociación y en la firma argentina prefirieron no hacer comentarios. Sin embargo, cuando los chinos pasaron por Buenos Aires se habló de una alianza para comprar tierras y sembrar soja, independiente del proyecto rionegrino. Según había dicho en su momento el presidente del grupo chino, la compañía planea adquirir 200.000 hectáreas en el extranjero este año. Aquí deberán tener en cuenta el proyecto de ley que busca limitar la venta de tierras a extranjeros.

Cresud tiene más de 900.000 hectáreas en la Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia. En el país posee 80.000 hectáreas con producción de soja, maíz y trigo; 230.000 dedicadas a la ganadería y otras 320.000 hectáreas de reserva.

Beidahuang, en tanto, está concretando la primera incursión china en el campo. Los asiáticos ya pisan fuerte en energía (CNOOC se asoció a los Bulgheroni en Pan American Enery y Sinopec compró Oxy), y acaban de adquirir la filial del Standard Bank.

Fuente: http://www.ieco.clarin.com/ del jueves 23 de junio de 2011

China viene a sembrar soja a Río Negro

PROMETEN UNA INVERSION DE US$ 1.500 MILLONES EN INFRAESTRUCTURA

El grupo chino Heilonjiang presentó ayer un proyecto para montar el sistema de riego para poner en producción cerca de 300.000 hectáreas de monte patagónico. Se trata del primer desembarco de capitales chinos en el negocio agrícola de la Argentina. 
Por Matías Longoni
Cuando el máximo líder comunista chino, Mao Tse Tung, supo de la riqueza de las tierras agrícolas de Heilonjiang, la provincia más norteña de su inmenso país, envió 300.000 soldados a colonizar aquella zona, que hoy aporta alimentos para 150 millones de personas. Fue a mitad del siglo pasado. Sesenta años después, la principal empresa estatal de esa provincia no enviará a sus ejércitos a colonizar Río Negro, la puerta de la Patagonia. Pero sí promete invertir 1.500 millones de dólares en los próximos diez años.

El nombre “Heilonjiang” significa “río del dragón negro”. No es esa coincidencia sino la necesidad que tiene su principal compañía estatal, el Beidahuang Group, de producir más alimentos lo que los llevó a negociar en los últimos años un acuerdo para desembarcar en la Río Negro local. Ya hay varios convenios y el gobierno rionegrino espera ver resultados desde 2012.

Yue Gang Weng, representante de esa compañía, acompañó ayer la presentación social del proyecto, el primer desembarco de capitales chinos en el negocio agrícola de la Argentina . La idea del conglomerado chino, que maneja más de 5 millones de hectáreas de granjas estatales y privadas, es montar el sistema de riego para poner en producción cerca de 300.000 hectáreas de monte patagónico. El agua del Río Negro, el nuestro, sirve hoy para regar 143.000 hectáreas. Pero el potencial en los tres valles rionegrinos es de 857.000 hectáreas. Sobre parte de esa tierra ociosa se piensa producir soja, maíz y otros cultivos.

“Esto es una política de Estado que permitirá duplicar la producción y generar 100.000 nuevos puestos de trabajo en una provincia de 635.000 habitantes”, se entusiasmó uno de los negociadores locales, Oscar Gómez, que además aclaró que no se venderán tierras fiscales , pues la inversión china se canalizará a obras en campos privados, en acuerdo con sus propietarios a través de fideicomisos por 20 años. Además, se harán obras energéticas y se ampliará el puerto de San Antonio Oeste.

Fuente: http://www.ieco.clarin.com/ jueves 9 de junio de 2011

En este siglo, ya no hacen faltan soldados para colonizar territorios y explotar los recursos naturales, basta con firmar convenios...

Dinero y política

Dinero y politica es una iniciativa de Poder Ciudadano que facilita el acceso a las rendiciones de cuentas presentadas por los partidos políticos y alianzas que compiten por cargos electivos nacionales.

Importante! Los interesados ya pueden consultar los datos provenientes de los Informes Finales (art. 58 de la Ley 26.215) presentados ante la Justicia Federal con competencia Electoral por los partidos políticos y alianzas que compitieron en la elección celebrada el 28 de Junio de 2009. Asimismo, los Informes Previos (art. 54 de la Ley 26.215) pueden consultarse aquí.

sábado, 2 de abril de 2011

Roberto Gargarella: "El poder de quien usa la bolsa y la espada".

Ilustración: Horacio Cardo

Oficialismo y oposición comparten un problema, entre tantos otros: escapar de, y no querer ver, la realidad que ellos mismos generan.
El oficialismo y sus analistas ya no reconocen más los hechos sociales .
Ahora se trata, en todos los casos, de “operaciones mediáticas.
"Si hay una trama que nos habla de lavado de dinero, dirigentes gremiales ya condenados por la justicia, financiamiento sucio de la política, negocios terroríficos a costa de la salud de los jubilados, nada de eso importa: el objeto de estudio ya no es más la trama, sino la “operación mediática” que torna visible la trama.
¿Por qué ahora, y no hace una semana? ¿Por qué a través del portal de la Corte Suprema y no por otro canal? ¿Por qué vía Suiza y no vía Finlandia? La noticia de fondo ya no está. En la oposición pasa algo parecido. En parte como resultado de una tradición política caudillista-personalista pero, también, como producto de análisis perezosos que llevan a simplificar lo que siempre es más complejo, la atención se concentra en una figura pública corrupta, un funcionario de comportamiento fascista, o un acto vandálico, como los hay tantos, para luego dar el grito de: “escándalo.” La pregunta, en todos los casos, es la misma: ¿qué decimos de la red política, económica, social, que torna posible la producción del exabrupto de hoy, el surgimiento de un nuevo escándalo del que nos olvidaremos en unos días, corriendo detrás de uno nuevo? En todos los casos, frente a acontecimientos semejantes, conviene dar algún paso atrás y salir de la fuerza gravitacional que nos aleja de los hechos, para pensar y cuestionar las estructuras que se construyen, pacientemente, a través de alianzas, subsidios, sanciones, premios y castigos, todos los días. Necesitamos preguntarnos sobre la estructura de relaciones que se ha forjado en todos estos años, y que favorece no la ocasional aparición, sino la permanencia en el tiempo, de graves violaciones de derechos.

Aquí, quien está en el poder (quien quiera que sea), quien maneja “la bolsa y la espada,” como decía Hamilton, quien controla los recursos públicos y las fuerzas de la coerción, lleva la carga más difícil (lo cual no niega otro tipo de responsabilidades propias de las diversas oposiciones). Quien está en el poder tiene la obligación de dar cuenta prolija de cada uno de sus actos y omisiones, porque maneja las herramientas más sensibles, con los recursos de todos. En cambio hoy, quien está el poder no sólo engaña lastimosamente en la expresión de sus actos (ya sea a través de las estadísticas oficiales, ya sea a través de los portales de noticias públicos), sino que además comienza a sancionar o castigar con la fuerza a quienes se atreven a impugnar su relato.
Urge salir, entonces, de la limitada coyuntura, para preguntarnos sobre las bases materiales que la hacen posible. Doy breves ejemplos. Puede ocurrir que una gobernadora, apenas electa, haga “declaraciones desafortunadas” (en este caso, a favor de lo peor que representó el saadismo, como fuerza política). A cualquiera le pasa. Pero no es esa anécdota lo que importa. La cuestión relevante es si el Gobierno fortalece la gesta cívica que expulsó al saadismo del poder, o por el contrario pacta con éste.
Puede ocurrir, también, la imperdonable muerte de aborígenes, a manos del gobierno formoseño. Un hecho trágico, puntual, que pudo haberse dado en cualquier otro momento de la historia argentina. La pregunta es si el Gobierno desmonta la estructura de desigualdades que, en Formosa, hambrea y criminaliza a los tobas desde hace años; o por el contrario la afirma y respalda, mientras siquiera presenta como problema lo ocurrido.

De manera similar, puede ocurrir la insuperable muerte de un joven de izquierda, a manos de empleados de la Unión Ferroviaria. La pregunta que uno merece hacerse, entonces, es si el Gobierno peleaba, con el joven muerto, contra los resabios criminales que anidaban en ese sector del sindicalismo, o por el contrario negociaba con éste, a costa de los derechos de los terciarizados.

Frente al “escándalo” más cercano, el de este fin de semana -un bloqueo destinado a castigar a la prensa no oficialista - uno podría preguntarse: ¿es que el Gobierno ha tratado de fortalecer, en todo este tiempo, la democracia sindical, la transparencia y el pluralismo del movimiento obrero; o por el contrario ha denegado hasta la personería jurídica a centrales obreras alternativas, ha hostigado al sindicalismo de izquierda, ha establecido alianzas con sectores sindicales enjuiciados por crímenes graves? Si las respuestas, en todos los casos, son las que uno presume, entonces la cuestión no es por qué ocurren hechos como el de este fin de semana, sino cómo vamos a evitar las violaciones futuras de derechos, que las estructuras creadas alimentan, cada día que pasa.

Fuentes: http://www.clarin.com/ edición impresa del 30 de marzo de 2011; http://seminariogargarella.blogspot.com/

lunes, 28 de marzo de 2011

BLOQUEO AL DIARIO CLARÍN: "UN SILENCIO QUE NOS AFECTA A TODOS" por Jorge Lanata

La pelea entre el Gobierno y Clarín pasó ayer un límite: lo que se compromete ahora es el sistema. El silencio -¿no lo aprendimos todavía?- no es salud, sino todo lo contrario . La “teoría Horacio Gonzalez” de prohibir a Vargas Llosa en la Feria del Libro, se supo, no fue superada sino revertida a tiempo. La visión de un futuro “nacional y popular” necesita del silencio para subsistir: del silencio de un Premio Nobel, o del de algunos periodistas, del silencio logrado por efecto de la persuasión o de la pauta publicitaria, o del piquete. Hay quienes creen observar en los cruces de poder diferencias políticas de fondo; se desvelan por saber quién maneja a quién, si Cristina a Moyano o al revés; crean entornos donde no los hay. Cristina y Moyano son socios, socios que se necesitan y que no pueden pensarse separados: sin la mafia de los medicamentos y las obras sociales no hay lavado de dinero para la campaña electoral , sin el INDEC con los ojos vendados no hay contención social ni aumentos controlados, sin jueces federales de mirada cándida no hay excarcelaciones oportunas.
Son socios: la permanencia de unos garantiza la impunidad de otros.
Curioso mimetismo: esta vez Moyano tuvo un desplante digno de la “primera Cristina”, aquella que, en su afán por agradar, hablaba de más aun aquellas pocas veces en las que se dignaba a dialogar. Cualquier sicólogo de café señalaría que su compromiso con Covelia es tal que se fue de boca sin advertirlo; amenazó al periodismo, a los jueces, a la Confederación Suiza y excluyó al G 20 sólo porque no sabe de que se trata.
Sus socios lograron contenerlo, aunque sólo un poco: recién entonces supo Moyano lo lejos que se encuentra de convertirse en Lula.
Moyano se indigestó de poder. Quienes lograron contenerlo hasta la noche del sábado en la planta de Clarín cometieron otro error al pensar que esta era una discusión de forma y no de fondo: podía llegarse al silencio de Clarín de manera menos frontal. El resultado sería el mismo: supuesto conflicto gremial de una empresa vinculada, policía que no llega, gobierno que no reprime y se nos hizo tarde para sacar el diario.
Una piolada nacional y popular de socios con cuentas en Suiza . El problema del silencio es que nunca es suficiente.
¿Habrá después de éste otros domingos? ¿Algún lunes, un viernes? ¿Seguirán todas las causas cayendo en Oyarbide? ¿Comenzará una maratón de “6,7 8” en cadena? Esta es una pelea en la que todos saben lo que quieren. Alguien me preguntó, esta mañana, si yo veía a la gente preocupada por este asunto de la censura a Clarín.
Me dolió decir que no. O que quizá si, pero no a la mayoría.
Creen que esta pelea no los afecta , del mismo modo que la patota que el domingo impidió la salida de un diario debe haber creído que triunfaba. Tropezamos varias veces con la misma piedra.
Seguimos pensando que, a veces, un poco de silencio viene bien . Nuestra capacidad para inventarnos enemigos es infinita. Haríamos bien, alguna vez, en mirar al espejo en lugar de romperlo

Fuente: http://www.clarin.com/ edición impresa del lunes 28 de marzo de 2011

sábado, 26 de marzo de 2011

Piqueteros Intelectuales

Por Mario Vargas Llosa

MADRID.- Un puñado de intelectuales argentinos kirchneristas, vinculados con el grupo Carta Abierta, encabezados por el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, pidió a los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires, que se abrirá el 20 de abril, que me retirara la invitación para hablar el día de su inauguración. La razón del veto: mi posición política "liberal", "reaccionaria", enemiga de las "corrientes progresistas del pueblo argentino" y mis críticas a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.


Bastante más lúcida y democrática que sus intelectuales, la presidenta Cristina Fernández se apresuró a recordarles que semejante demostración de intolerancia y a favor de la censura no parecía una buena carta de presentación de su gobierno, ni oportuna, cuando parece iniciarse una movilización a favor de la reelección. Obedientes, pero sin duda no convencidos, los intelectuales kirchneristas dieron marcha atrás.

Me alegra coincidir en algo con la presidenta Cristina Fernández, cuyas políticas y declaraciones populistas en efecto he criticado, aunque sin llegar nunca al agravio, como alegó uno de los partidarios de mi defenestración. Nunca he ocultado mi convencimiento de que el peronismo, aunque haya impulsado algunos progresos de orden social y sindical, hechas las sumas y las restas ha contribuido de manera decisiva a la decadencia económica y cultural del único país de América latina que llegó a ser un país del primer mundo y a tener en algún momento un sistema educativo que fue un ejemplo para el resto del planeta.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/ edición impresa del domingo 13 de marzo de 2011

martes, 15 de marzo de 2011

La izquierda y el populismo

Por Torcuato Di Tella
Ex secretario de Cultura de la Nación, Torcuato Di Tella presenta una edición actualizada de su ya clásico Sociología de los procesos políticos (El Ateneo), en el que recorre diversos procesos de América y el mundo que permiten echar luz sobre la realidad nacional. Un libro fundamental para comprender el cambiante devenir político de la Argentina. Aquí, su mirada sobre la relación entre izquierda y populismo

La vieja polaridad entre orden y libertad, por más remanida y abusada que sea, sigue siendo válida. Es preciso convenir que toda sociedad tiene que resolver ese inestable equilibrio entre las demandas de la autoridad –algún tipo de autoridad– y las de la libertad o el deseo de participación y expresión autónoma de los individuos y sus congregaciones. Quizá por esto Aristóteles recomendaba como ideal un tipo de gobierno mixto, que incluyera elementos de la democracia, la aristocracia y la monarquía. Cualquier sociedad, especialmente si es democrática, no puede menos que estar llena de asociaciones de representación de intereses “neocorporativos”, empresa-riales o sindicales, o aun meramente culturales, justo las que Mancur Olson considera responsables de la decadencia de Gran Bretaña y otros países, porque con su “búsqueda de rentas” entorpecen el libre juego del mercado, que por hipótesis es el mejor de los adjudicadores de recursos. Estos intereses organizados están siempre dispuestos a confabular a favor del propio interés; del común que se ocupen los demás.

Partidos populistas obreros, peronistas o chavistas. Esta categoría incluye partidos políticos cuya base principal de apoyo está entre los trabajadores urbanos y rurales (y campesinos allí donde existen en cantidades significativas). El grueso de las clases medias organizadas no está incluido, lo que los distingue de los partidos de tipo aprista o populistas de clase media. En cambio, hay una mayor participación de sectores altos disidentes de las fuerzas armadas o del clero y de minorías de empresarios industriales o de sectores nuevos. El peronismo tuvo desde su comienzo este tipo de estructura, sobre todo en las zonas desarrolladas del país.

En otros lados de América latina se dio, durante la época del apogeo del peronismo, una influencia de éste entre ciertos líderes militares latinoamericanos. Manuel Odría en Perú, Gustavo Rojas Pinilla en Colombia, Fulgencio Batista en Cuba y hasta Marcos Pérez Jiménez en Venezuela trataron de emular el ejemplo argentino, y en algunas cosas tuvieran éxito, al armar una combinación de: una elite antiliberal tanto civil como militar, con orígenes claramente derechistas pero dispuesta a apoyar programas de justicia social y redistribución de ingresos, con un aporte de masas movilizadas y migrantes recientes, aunque en esto no pudieron competir con los preexistentes partidos populares de tipo aprista, también movilizacionistas, y una conexión carismática entre el líder y sus seguidores. Pero en ningún caso el éxito fue duradero. En cambio, una repetición de este tipo de modelo en Venezuela, con Hugo Chávez, ha tenido éxito en formar un movimiento de gran solidez, y de estructura claramente verticalista, con tendencias hacia el autoritarismo popular pero significativos esfuerzos de cambio social entre los sectores más carenciados del país.

Izquierda, entre socialismo y populismo. El tipo de apoyo en que se basa un movimiento popular depende en gran medida del grado de desarrollo económico del país. La clase obrera y sus sindicatos y organizaciones difícilmente pueden tomar un rol protagónico salvo en condiciones de industrialización avanzada. Hay excepciones, sin embargo, que se dan en países donde en medio del subdesarrollo, o sea de una mayoría campesina, existen grandes concentraciones de mano de obra, principalmente mineras y agroindustriales (caña de azúcar, frigoríficos, molinos). En esos casos, los movimientos políticos que se forman pueden tener un componente sindicalizado muy importante, aunque representando a un porcentaje muy chico de la población. Por otra parte, la alianza con grupos medios será tanto más necesaria cuanto menos industrializado y económicamente próspero sea un país, y dependerá de la generación en la parte media o alta de la pirámide de sectores antagónicos al orden dominante. Según el tipo de sector extraobrero incorporado a la coalición, se clasificó a los partidos basados en los sectores bajos de la pirámide en socialistas obreros (“socialdemócratas”), populistas de clase media (“apristas”), social revolucionarios (“fidelistas”) y populistas obreros (“peronistas” o “chavistas”).

En la versión socialdemócrata, a la clase obrera sindicalizada se le unen la mayoría de los intelectuales y de la clase media progresista, que es una minoría en su clase. En el caso aprista, se trata de una clase media en trance de proletarización, a menudo provinciana, la cual toma el rol protagónico en reemplazo de la clase obrera, que tiene menos fuerza organizativa.

Finalmente, en las formas peronistas o chavistas típicas hay más participa-ción de sectores minoritarios pero estratégicos de las fuerzas armadas, el clero o la burguesía, mientras que el rol de los intelectuales es menor.

Estas son fórmulas políticas capaces de convertirse en vehículos de los objetivos socialistas en determinadas coyunturas históricas. Claro está que esto no siempre es así. Por ejemplo, el peronismo, durante sus primeros períodos, aunque fue por cierto una fuerza de transformación social, venía demasiado mal barajado en sus alianzas y antagonismos. En etapas posteriores, habiendo roto con sus iniciales anclajes en sectores militares y del clero preconciliar, se hizo más susceptible de adoptar objetivos socialistas, aunque no en una medida tan radical como pensaban los jóvenes que se incorporaron a la izquierda peronista y montonera a fines de los años 60.

En los países de mayor desarrollo relativo –incluidos varios latinoamericanos–, los dos puntos neurálgicos para la formación de un movimiento socialista son la comprensión del rol de los dirigentes sindicales y de la relación con el populismo. La acción de los intelectuales, que es también central, depende mucho de su claridad a este respecto. En general, en una coalición bastante grande habrá dos o más actores preocupados por el tema de la ideología. En la coalición armada por Perón para llegar al poder en 1973 había nada menos que cuatro de esos grupos: el moderado de orientación justicialista básicamente socialcristiana, que podemos simbolizar en Antonio Cafiero; una extrema izquierda insurreccional, Montoneros; una izquierda “socialista nacional” no insurgente (Juventud Peronista y otros); y una extrema derecha filofascista (José López Rega y la Triple A). El sector dirigente nucleado en torno de Perón constituía otro actor, importante y de bastante peso propio, pero más bien pragmático. Lo que brillaba por su ausencia era un sector ideológico socialdemócrata, aunque ciertos líderes sindicales, semejantes a sus colegas norteamericanos, no estaban muy lejos de esa posición, que expresaban pragmáticamente, y mezclada con los postulados clásicos peronistas.

Neopopulismo e indigenismo. Los movimientos simbolizados por figuras como Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador no se deben al súbito surgimiento de figuras mesiánicas, sino que son el resultado de cambios profundos en la estructura social de esos países, unidos a fracasos de dirigencias anteriores. Lo que ha estado ocurriendo es el continuado afluir de amplias capas marginadas de la población, desde sus residencias rurales o de pequeños pueblos, donde eran “menos visibles” y, desde ya, menos influyentes, hacia las grandes ciudades, donde los contrastes sociales son más explícitos e irritantes. Al mismo tiempo, aun en las áreas rurales o de pequeños pueblos que quedan, se está dando el acceso de las poblaciones indígenas a la educación y las comunicaciones, incluida la formación de grupos dirigentes que se capacitan para conducir a la masa del sector, dándole más voz y presencia en la arena nacional. Estos grupos demandan liderazgos a nivel nacional, que podrían haber sido dados por partidos populares preexistentes, como Acción Democrática en Venezuela, el Movimiento Nacionalista Revolucionario boliviano, o la Izquierda Democrática o el roldosismo de Ecuador. Múltiples causas hicieron que fuera difícil para ellos cumplir este papel, pero no está dicho que les hubiera sido imposible hacerlo. Lejos de ello, en su momento canalizaron fuerzas equivalentes.

En cuanto a los movimientos indigenistas, ellos tienen amplio futuro donde ese sector de la población es importante, lo que incluye sin duda a Perú y a México, aparte de varios en América Central. El fenómeno, si se da, de todos modos no será inmediato, como lo demuestra entre otras cosas Guatemala, con la escasa presencia electoral del movimiento de Rigoberta Menchú. Los partidos populares preexistentes tienen la oportunidad de entender el fenómeno y canalizarlo en sus filas, aunque hay que tener en cuenta que una larga experiencia de participación política les ha generado en su seno o en su entorno una serie de intereses creados (a diversos niveles de clase) que van a ser afectados al dar lugar a los nuevos entrantes que golpean a las puertas.

Fuente: http://www.diarioperfil.com.ar/ Edición impresa domingo 13 de marzo de 2011

El “exilio” de Jorge Lanata

Entrevista en Estados Unidos

Siente que el clima que se vive en la Argentina le impide hacer periodismo desde acá. Por eso graba en el exterior. Y dispara sin anestesia, como siempre, contra todos.

Por Jorge Fontevecchia


                           Dardos. “Es una lástima lo que le pasó a Víctor Hugo.
                           Era un tipo al que le creía, pero ya tengo que pensar que
                           lo está haciendo por plata. Con Gvirtz no tengo dudas de
                           que hace lo que hace por plata.”

—¿Qué hacés acá, en Boston?
—Esta es la primera parte de una miniserie nueva, medio ficción, medio realidad, que estamos armando con Turner, que se va llamar 26 personas para salvar al mundo. Yo encuentro en Temple Church, en Londres, una especie de código Da Vinci del siglo XII que dice que hay 26 personas que si se juntan, se puede cambiar el mundo. Primero descifro eso: cada persona es un capítulo, y después tengo un final que no lo voy a contar, pero que tiene que ver más con lo colectivo que con lo individual.

—¿Y acá en Boston, está una de esas personas?
—Acá están dos. Uno es Negroponte, del MIT. El otro es Gardner, el tipo que divide la inteligencia, inteligencia emocional, inteligencia... En Nueva York, hicimos a Carter Emmart, un tipo muy increíble, el que construyó un mapa 3D del universo.

—¿Que Negroponte, el célebre director del célebre Media Lab (N.d.R.: creador de “una computadora, un chico”), sea una de las 26 personas que elegiste para salvar el mundo indica que para vos los medios son necesarios para “salvar al mundo”?
—Sí. Como cualquier selección, la que estamos haciendo, es arbitraria. Cuando contamos quiénes son las 26 personas, nos proponen otras 26, que creen que son mejores que las nuestras. Hay que esperar que la serie aparezca, porque no van a alcanzar 26.

—¿Veintiséis son semanas porque cubre medio año?
—Son dos ciclos. Aparte, 26 es un número de la cábala judía, y empezamos a encontrar un montón de significados místicos alrededor del 26, que desconocíamos. Es como el discurso paranoico: cuando querés encontrar algo, lo encontrás. Aparece en la Biblia, es mencionado en las ciencias sociales antiguas, es un número mágico para mucha gente. Lo interesante es esto que lo vuelve policial al asunto: ¿por qué voy a buscar a esos 26 y no a otros? También se va a jugar con algo muy específico, pero que es un mito de las matemáticas, la secuencia de Fibonacci, este tema de cómo la naturaleza y la ciencia se pueden llegar a integrar en algún lugar que desconocemos.

Fuente: http://www.diarioperfil.com.ar/ Edición impresa domingo 6 de marzo de 2011

martes, 15 de febrero de 2011

Intelectuales, artistas y docentes repudian el accionar de grupos de la derecha católica

El jueves 10 de febrero de 2011, la fachada del Instituto del Pensamiento Socialista (IPS) “Karl Marx”, con sede en la calle Riobamba 144 de la Ciudad de Buenos Aires, apareció toda pintada con la consigna “Viva Cristo Rey” firmada por la agrupación de ultraderecha Nacionalista Custodia (ANC). De igual manera fue atacada esa misma noche la sede de “Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas” cuyo local queda a 100 metros del IPS. También los estudiantes del Iuna denunciaron que en la sede Pueyrredon hubo pintadas tachando las imágenes de los desaparecidos de la escuela de artes poniendo “30.000 mentiras ANC”

Como se puede ver en su página web, la Agrupación Nacionalista Custodia es la cabeza visible de los nuevos grupos de choque de la derecha ultra católica contra cualquier campaña por la ampliación de las libertades democráticas, particularmente por el derecho al aborto legal seguro y gratuito para todas las mujeres y contra cualquier derecho para las y los gays, lesbianas, travestis, transexuales y bisexuales.

Es sabido que nuestro Instituto tiene una clara y activa postura a favor de estas demandas, por lo que no es la primera vez que recibe estos ataques de esta agrupación. Ya hemos sufrido provocaciones en el Encuentro Nacional de Mujeres de Paraná donde participamos con nuestra agrupación Pan y Rosas. Y también a fin del año pasado en una actividad de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto en la esquina del Congreso donde miembros de ANC profirieron amenazas a dirigentes reconocidas de Pan y Rosas.

Los fascistas de la ANC son a su vez conocidos defensores de los militares genocidas y tomaron notoriedad a partir del ataque que realizaron a la exposición del artista León Ferrari destruyendo sus obras. No puede dejar de señalarse que el IPS es el Centro de Estudios del Partido de los Trabajadores Socialistas, una importante sede en donde se llevan adelante múltiples actividades de estudio, investigación y difusión de las ideas del marxismo y el socialismo; donde funciona una librería pública y se realizan charlas, debates, proyecciones y otras actividades culturales.

Denunciamos estos ataques y llamamos al más amplio repudio por estos hechos.

Contacto: (011) 15 5881 9565 Christian Castillo

(011) 15 5886 6076 Julio Patricio Rovelli (Prensa IPS)

http://www.ips.org.ar/

http://www.pts.org.ar/

Envíe su adhesión a: ipsprensa@gmail.com


Posteado por Luis Emilio Pravato

Primeras firmas:
OSVALDO BAYER (ESCRITOR Y PERIODISTA)
TUTUNA MERCADO (ESCRITORA)
PABLO POZZI (DR. EN HISTORIA, UBA, UNC)
LOHANA BERKINS (DIRIGENTE TRANS-COOP. NADIA ECHAZÚ)
MABEL BELLUCCI (ENSAYISTA Y PERIODISTA)
EDUARDO GRÜNER (SOCIOLÓGO UBA)
CHRISTIAN CASTILLO (SOCIÓLOGO, DOCENTE UBA-UNLP, IPS “KARL MARX”)
ROLANDO ASTARITA (DOCENTE UBA y UNQUI)
MYRIAM BREGMAN (ABOGADA)
JOSÉ CASTILLO (ECONOMISTA, DOCENTE UBA, IZQUIERDA SOCIALISTA)
ALDO CASAS (ANTROPÓLOGO, REVISTA HERRAMIENTA)
MARCELA CROCE (DOCENTE UBA)
CLAUDIO KATZ (ECONOMISTA, DOCENTE UBA)
EDUARDO LUCITA (ECONOMISTA)
EDUARDO GLAVICH (DOC FFYL UBA)
ANDREA D' ATRI (PSICÓLOGA, DIRIGENTE PAN Y ROSAS)
DIEGO ROJAS (PERIODISTA)
MIGUEL VEDDA (DOC. FFYL UBA)
CLAUDIO ZUSMAN (SOCIÓLOGO, DOCENTE UBA)
PAULA VARELA (DRA. EN CS. SOCIALES, DOCENTE UBA, CONICET)
GABRIEL H. PAISSAN (FÍSICO, CONICET)
PABLO ANINO (ECONOMISTA, DOCENTE UBA)
PAULA BACH (ECONOMISTA, UBA)
SOL BAJAR (PSICÓLOGA, DOCENTE UBA)
ALEJANDRINA BARRY (Ce.Pro.D.H., HIJA DE DESAPARECIDOS)
NICÓLAS BERNDERSKY (POLITÓLOGO, DOC. UBA)
LUIS BONOMI (ABOGADO)
CARLOS BROUN (CINEASTA, CONTRAIMAGEN)
DIEGO BRUNO (DOC. FILOSOFÍA Y LETRAS- UBA)
VIOLETA BRUCK (PROF. EN COMUNICACIÓN VISUAL, UNLP)
FERNANDO CASTELLÁ (POLITÓLOGO, DOCENTE UBA)
MARIELA CAMBIASSO (SOCIÓLOGA, DOCENTE UBA)
LETICIA CELLI (ABOGADA, UNC)
MARÍA CHAVES (SOCIÓLOGA, DOCENTE UBA)
ADRIANA COLLADO (SOCIÓLOGA, DOCENTE UBA)
ADRIAN CRISCIONE (ECONOMISTA UBA)
IVANA DAL BIANCO (ABOGADA)
ROSA D’ALESIO (PSICOANALISTA, DOCENTE UBA)
CARINA DAVID (SOCIÓLOGA, UBA)
VICTORIO DELEONARDI (REALIZADOR AUDIOVISUAL, OJO IZQUIERDO)
MARIELA DÍAZ (SOCIÓLOGA, DOCENTE UBA)
MARÍA DÍAZ RECK (PROF. EN ARTES PLÁSTICAS, UNLP)
MARÍA SOL DORIN (POLITÓLOGA, UBA)
JUAN DUARTE (PSICÓLOGO, DOCENTE UBA)
CECILIA FEIJÓO (SOCIÓLOGA, DOCENTE UBA)
JAVIER GABINO (CINEASTA, CONTRAIMAGEN)
AGOSTINA GIECO (SOCIÓLOGA UBA)
SOL GONZALEZ CHELIS (SOCIÓLOGA, DOCENTE UBA)
GABRIELA JAIME (CINEASTA, GRUPO DE BOEDO FILMS)
DARIO MARTINI (PROF. EN HISTORIA, DOCTORANDO UBA, FFYL)
FLORENCIA MARTINEZ (SOCIÓLOGA UBA)
CORINA LUCHIA (HISTORIADORA, UBA, CONICET)
LAURA MEYER (SOCIÓLOGA, DOCENTE UBA)
EDGARDO MOYANO (ABOGADO)
VICTORIA MOYANO (CE.Pro.D.H., HIJA DE DESAPARECIDOS)
FERNANDA MOLINA (DOCENTE UBA)
MARIANO MILLAN (SOCIÓLOGO UBA)
GONZALO MIRI (POLITÓLOGO, DOCENTE UBA)
MATÍAS PICCINELLI (SOCIÓLOGO, DOCENTE UBA)
GUILLERMO PISTONESI (PERIODISTA)
ADRIAN PIVA (DOCENTE UBA-UNQ)
GASTÓN REMY (ECONOMISTA)
ANDREA ROBLES (CEIP "LEÓN TROTSKY)
ALICIA ROJO (HISTORIADORA, DOCENTE UBA)
CECILIA ROSSI (DOCENTE UBA)
AGUSTIN SANTELLA (SOCIÓLOGO, DOCENTE UBA)
FERNANDO SCOLNIK (SOCIÓLOGO, DOCENTE UBA)
PAULA ZAGALSKY (DOCENTE UBA)
Y siguen las adhesiones.

martes, 14 de diciembre de 2010

POLÍTICA ELECTORAL, POLÍTICA CONSTITUCIONAL: EL ESTALLIDO EN VILLA SOLDATI

IMPORTAN LOS VOTOS, NO LOS DERECHOS
Por Roberto Gargarella, Profesor de Derecho Constitucional UBA

La política electoral y la política constitucional volvieron a entrar en conflicto, dramáticamente, en el caso de Villa Soldati (como habían entrado en conflicto días atrás, frente a la muerte de Mariano Ferreyra, o antes aún en Formosa, en Bariloche, en Andalgalá). La política electoral entiende que la política de hoy tiene que ver fundamentalmente con las elecciones de mañana.

Su preocupación son los votos, no los derechos.

La política constitucional, en cambio, piensa los problemas de hoy en relación con las violaciones de derechos de ayer.

Su preocupación son las obligaciones constitucionales incumplidas, no las elecciones ganadas.

Desde el poder se dijo, en los momentos de la tragedia de Soldati: “esto no pasó por casualidad.” La frase presidencial es frase de pura política electoral : lo ocurrido se debe a que hay quienes no quieren que el gobierno gane las próximas elecciones.

Lo que importa son los votos . La política constitucional suscribe que lo ocurrido no es casualidad, pero su perspectiva es legal, y no electoral: lo que ocurrió, en efecto, no fue por azar, sino el resultado de años de crecimiento económico para algunos, y negación de derechos de vivienda y educación dignas para otros .

Desde el poder se dijo, también, que el problema se generaba por un exceso de inmigrantes. La pretensión fue, otra vez, la de cuidar las elecciones de mañana: lavar las propias manos, sumar algunos votos , aun al costo de encender, cínicamente, la llama de las disputas xenófobas.

La política constitucional repudia lo anterior, desde el simple lenguaje de la Constitución.

Tenemos una de las Constituciones más abiertas de la región, que invita a los inmigrantes, que se muestra ansiosa por tenerlos aquí.

Una Constitución generosa en materia de derechos sociales.

Y mucho más que eso: tenemos una Constitución, en la Ciudad de Buenos Aires, avanzada como ninguna . Una que reconoce el derecho a “una vivienda digna y a un hábitat adecuado” para todos los habitantes de la Ciudad.

Se dirá: hay muchos reclamos justos. La Constitución responde: entonces, “prioridad a las personas de los sectores de pobreza crítica y con necesidades especiales de escasos recursos” (art. 31). Las respuestas del Gobierno de la Ciudad son de mera política electoral, son respuestas profundamente inconstitucionales .

El gobierno nacional y el de la Ciudad se reunieron estos días para resolver el problema de Soldati: hablaron de policías; crearon un Ministerio de Seguridad mucho antes que planes de vivienda. Es hora de que hable la política constitucional.

http://www.clarin.com.ar/ Domingo 12 de diciembre de 2010

Carlos Alberto Da Silva

lunes, 13 de diciembre de 2010

VIVIENDA DIGNA Y DISCRIMINACIÓN: LA INACCIÓN ESTATAL Y LAS MUERTES EN VILLA SOLDATI

Las explanadas de la furia
Beatriz Sarlo
Para LA NACION

El velatorio, ayer, de Bernardo Salgueiro, uno de los muertos durante los incidentes del martes pasado. Foto Ricardo Pristupluk

Las extensiones verdes del sur de Buenos Aires se han convertido en la explanada de la furia. Cuando se las recorre a pie bajo la luz de un día cualquiera, siempre dan la impresión, por el abandono, la herrumbre y las montañas de basura, de que son el campo de una batalla que todavía no ha sucedido o que ha sucedido hace mucho tiempo. Bueno, ayer se peleó esa batalla. Los planos de televisión mostraron una misma escena: corridas, golpes, fuegos, estallidos, pero, sobre todo, gente que va y viene, de un lugar a otro, gritando. Hombres y mujeres que se mueven como si, de pronto, hubiera desaparecido el Estado, del que quedan, apenas, las ambulancias. Se separaron las piezas que habitualmente, con dificultad, encastran. Estalló una cólera que tiene más años que el breve lapso de la ocupación de unos terrenos. Probablemente una investigación encontrará coágulos organizados. Pero esta ola viene de abajo y una corriente que nadie calculó tan fuerte la hizo llegar a los baldíos de Soldati.

Hay muchas villas miseria. Hay también una forma llamada villa, perturbadora tipología urbanística que organiza el espacio, las personas y los recursos. Los muertos de Soldati han demostrado (por si hacía falta) que la villa es el gran problema nacional. La mayor parte de las villas son húmedos laberintos de chapa o ladrillo, que el tiempo no carcome porque antes los ataca la podredumbre. La mayor parte de los villeros (palabra que se usa despectivamente, cuando debería usarse como descripción de un estado de extrema necesidad) son víctimas de la explotación: el trabajo precario, la especulación que se despliega sin miramientos en viviendas cuyos metros cuadrados cotizan como si fueran dignas de un ser humano, las redes de distribución de droga, los desarmaderos, la inseguridad que golpea todo el tiempo. La comida se paga más cara en la villa; el aire es insano; la red de servicios, inexistente o fatalmente peligrosa. Todo está contaminado o carcomido o derrumbándose o reparado a medias.

La villa creció durante décadas. Quien bordee la 1-11-14 mirando hacia adentro, hacia el fondo de los pasillos, quizá llegue a tener una lejana idea del estado de su precaria inhumanidad. Es un mundo que, a muchos, no les parecerá Buenos Aires: los quioscos venden bebidas y golosinas diferentes, se escuchan otras lenguas. No todas las villas son iguales. A pocos centenares de metros está el Barrio Charrúa, donde viven bolivianos y argentinos de origen boliviano. Hay una escuela, una iglesia con monjitas llegadas de Santa Cruz de la Sierra, una Virgen de Copacabana a la que se celebra esplendorosamente en octubre. Esa villa tiene muchos rasgos de comunidad integrada. Pero algunos vecinos me dijeron: "Vienen de enfrente [enfrente es la 1-11-14] a venderles droga a nuestros muchachos".

La villa es un conglomerado de provincianos y de migrantes de países limítrofes. Porque la villa está llena de provincianos que llegan (como llegaría cualquiera de nosotros buscando un hospital o una escuela más accesibles), las provincias no deberían sentirse materialmente ajenas a esta cuestión nacional. La villa no es un problema exclusivo de Buenos Aires, de los tres cinturones del conurbano, ni de Rosario.

Los migrantes extranjeros, por su parte, nos recuerdan que el cosmopolitismo argentino es un cosmopolitismo de abajo. Primero fueron nuestros antepasados europeos, que a las elites del primer Centenario no les parecieron ni suficientemente europeos ni suficientemente rubios, ni suficientemente entrenados en los oficios técnicos. Esos italianos, españoles, rusos, polacos, judíos representaban el peligro de una mezcla que no se ajustaba a la idea del extranjero "deseable". Hoy sus descendientes son argentinos típicos, resultado de historias exitosas cuyo motor fue el mercado de trabajo, la escuela, la ciudadanía política y la extensión de derechos sociales. El cosmopolitismo despreciado por las elites de 1900 hoy nos parece la esencia misma de la argentinidad.

Pero ahora llegan otros hombres y mujeres que, a diferencia de los migrantes del novecientos, no están en los planes de nadie, ni del Estado, ni de los gobiernos, ni de los ideólogos. En el mundo globalizado las migraciones no son deseadas, salvo cuando hace falta alguien que haga determinado trabajo que los locales rechazan o no son suficientes para realizarlo. Acá, con el cortoplacismo que es la enfermedad senil de la política argentina (aunque ataque a políticos relativamente jóvenes), nadie pensó en los migrantes que seguirán llegando. Los paraguayos y bolivianos son los nuevos extranjeros sospechosos. Hay que recordar que la Constitución les asegura igualdad de derechos. El Preámbulo no hace diferencias; fue escrito también para "todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino". A los que no les guste esa línea del Preámbulo, les espera la tarea de cambiarlo, si es que se animan.

Con la villa especula el delito. La miseria, la desprotección y la sensación de "no ser igual" producen una zona blanda, desprotegida, a merced de todas las invasiones a derechos y de las injusticias más flagrantes: el trabajo esclavo en talleres clandestinos, la prostitución infantil, las redes criminales, la deriva que produce el barrabravismo como forma cultural ya naturalizada en el fútbol, los sindicatos, los arrabales de la política.

El habitante de ese conglomerado llamado villa tiene, a veces, muy poco para perder. Basta con que se corra la voz y se monte una organización sobre el rumor; basta con que los especuladores armen una base de maniobra. Los muy pobres se trasladan sin dificultad porque sus pertenencias son escasas. Cargan a sus hijos y se largan hacia una esperanza que no se cumple, imaginando un horizonte que se aleja como un espejismo; viven fuera de las redes que aseguran la inclusión de hombres y mujeres en una sociedad. Y si alguien no se siente incluido no hay muchas razones (excepto la represión) para ser leal a ese espacio que no lo incluye.

En algunos rincones apenas más luminosos, un cura, un comedor comunitario, una colectividad como la boliviana que organiza su fiesta anual, son anclas que impiden la dispersión. Pero, quien conoció la villa en los años sesenta sabe bien que entonces las organizaciones estaban allí muy presentes, creando identidad y pertenencia. Esas villas se parecían un poco a barrios obreros. Hoy las organizaciones subsisten con dificultades gigantescas, bajo la amenaza del crimen, peticionando a autoridades que no renuncian, ni siquiera en este extremo, a reforzar la cadena de sus clientes. No hay buena sociedad donde escasea el cemento de las instituciones.

Los muertos de Soldati tienen sus implicados. Ya se señaló la frivolidad del gobierno nacional y el discurso subconstitucional del gobierno porteño. Vendrá la investigación sobre los tiros y las armas. Pero esos muertos tomarán su trascendente sentido histórico cuando se reconozca que es la villa como espacio de condena social y humillada extranjería la que abrió el escenario de la tragedia que la política ni previó ni evitó.

Fuente:http://www.lanacion.com.ar/ Sábado 11 de diciembre de 2010

Carlos Alberto Da Silva