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miércoles, 4 de mayo de 2011

Constitucionalismo en América Latina por Roberto Gargarella

Esta es una de las lecturas del "Seminario de Teoría Constitucional y Filosofía Política" coordinado por Roberto Gargarella que se desarrollará, a partir del 11 de mayo, los miércoles de 18 a 19:30 hs en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.


Los presupuestos de la Constitución. Igualdad y democracia

Pensar la desigualdad

En este capítulo, centraremos nuestra atención en los presupuestos que han definido al constitucionalismo latinoamericano desde su consolidación -a fines del siglo xix- y su impacto para actuar en el presente, y modificar lo hecho entonces.
Según diremos, entre tales presupuestos figura, de manera dominante, una aproximación deficiente, defectuosa, en torno a la idea de la igualdad. La desigualdad es una marca de identidad de la región, al menos en América Latina, desde el nacimiento de nuestros países como naciones independientes. El problema no es nuevo, pero sus efectos –diremos aquí- no sólo no han terminado sino que, por el contrario, son permanentes y permean al completo del armazón constitucional: deterioran la estructura política; corroen
las relaciones personales; establecen barreras infranqueables en el ámbito social.

El constitucionalismo americano nació reconociendo su incapacidad para resolver el problema de la desigualdad. De modo todavía más fuerte, él nació admitiendo que iba a tomar como dada una situación de injusta desigualdad que, proclamaba, iba a disolverse (y por tanto a requerir cambios consecuentes) con el paso del tiempo.

Fundamentalmente, el constitucionalismo regional hizo explícito, desde su alumbramiento, que iba a tomar como un dato la desigualdad política, y que iba a convivir por muchos años, jurídicamente, con un esquema institucional destinado a afirmar, antes que a combatir o negar, dicha desigualdad. Ello, frente a un proyecto alternativo que proponía, en cambio, ser más consecuentes con los valores igualitarios que habían estado
presentes en el momento mismo de las revoluciones independentistas. En todo caso, lo cierto es que las instituciones que terminaron por crearse, entonces, y según veremos, reflejaron aquellos polémicos presupuestos de desafío a la igualdad. En otros términos, alguien podría decir que las instituciones entonces propuestas nacieron contaminadas por presupuestos políticos que hoy resultarían difíciles de aceptar. Qué hacer entonces? –podríamos preguntarnos. De qué modo “recuperar” nuestros esquema institucional, así
concebido?

El artículo en: https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=explorer&chrome=true&srcid=0BzsbMiDsvU4bMzEzYWU3N2ItZmFjNS00ZjkwLWE5YTUtMDU1NjNlOWVlYWJk&hl=es

Más lecturas del seminario en: http://www.seminariogargarella.blogspot.com/

martes, 3 de mayo de 2011

El asesinato de Obama: "Un Nobel sin escrúpulos" por Atilio Borón/ Human Rights Watch cuestionó el operativo estadounidense

Por Atilio A. Boron
Un signo más de los muchos que ilustran la profunda crisis moral de la “civilización occidental y cristiana” que Estados Unidos dice representar lo ofrece la noticia del asesinato de Osama bin Laden. Más allá del rechazo que nos provocaban el personaje y sus métodos de lucha, la naturaleza de la operación que terminó con su muerte es un acto de incalificable barbarie perpetrado bajo las órdenes directas de un personaje que con sus conductas cotidianas deshonra al Nobel de la Paz.
En la truculenta operación escenificada en las afueras de Islamabad hay múltiples interrogantes; la tendencia del gobierno de los Estados Unidos a desinformar a la opinión pública torna aún más sospechoso este operativo. Una Casa Blanca víctima de una enfermiza compulsión a mentir nos obliga a tomar con pinzas cada una de sus afirmaciones. ¿Era Bin Laden o no? ¿Por qué no pensar que la víctima podría haber sido cualquier otro? ¿Dónde están las fotos, las pruebas de que el occiso era el buscado? Si se le practicó un ADN, ¿cómo se obtuvo, dónde están los resultados y quiénes fueron los testigos? ¿Por qué no se lo presentó ante la consideración pública, como se hiciera, sin ir más lejos, con los restos del Comandante Ernesto “Che” Guevara? Si, como se asegura, Osama se ocultaba en una mansión convertida en una verdadera fortaleza, ¿cómo es posible que en un combate que se extendió por espacio de cuarenta minutos los integrantes del comando norteamericano regresaran a su base sin recibir siquiera un rasguño? ¿Tan poca puntería tenían los defensores del fugitivo más buscado del mundo, de quien se decía que poseía un arsenal de mortíferas armas de última generación? ¿Quiénes estaban con él? Según la Casa Blanca, el comando dio muerte a Bin Laden, a su hijo, a otros dos hombres de su custodia y a una mujer que, aseguran, fue ultimada al ser utilizada como un escudo humano por uno de los terroristas. También se dijo que otras dos personas más habían sido heridas en el combate. ¿Dónde están, qué se va a hacer con ellas? ¿Serán llevados a juicio, se les tomará declaración para arrojar luz sobre lo ocurrido, hablarán en una conferencia de prensa para narrar lo acontecido?
No deja también de llamar la atención lo oportuna que ha sido la muerte de Bin Laden. Cuando el incendio de la reseca pradera del mundo árabe desestabiliza un área de crucial importancia para la estrategia de dominación imperial, la noticia del asesinato de Bin Laden reinstala a Al Qaida en el centro del escenario. Si hay algo que a estas alturas es una verdad incontrovertible es que esas revueltas no responden a ninguna motivación religiosa. Sus causas, sus sujetos y sus formas de lucha son eminentemente seculares y en ninguna de ellas –desde Túnez hasta Egipto, pasando por Libia, Bahrein, Yemen, Siria y Jordania– el protagonismo recayó sobre la Hermandad Musulmana o en Al Qaida. El problema es el capitalismo y los devastadores efectos de las políticas neoliberales y los regímenes despóticos que aquél instaló en esos países y no las herejías de los “infieles” de Occidente. El fundamentalismo islámico, ausente como protagonista de las grandes movilizaciones del mundo árabe, aparece ahora en la primera plana de todos los diarios del mundo y su líder como un mártir del Islam asesinado a sangre fría por la soldadesca del líder de Occidente.
Hay un detalle para nada anecdótico que torna aún más inmoral la bravata norteamericana: pocas horas después de ser abatido, el cadáver del presunto Bin Laden fue arrojado al mar. La mentirosa declaración de la Casa Blanca dice que sus restos recibieron sepultura respetando las tradiciones y los ritos islámicos, pero no es así. Los ritos fúnebres del Islam establecen que se debe lavar el cadáver, vestirlo con una mortaja, proceder a una ceremonia religiosa que incluye oraciones y honras fúnebres para luego recién proceder al entierro del difunto. Además se especifica que el cadáver debe ser depositado directamente en la tierra, recostado sobre su lado derecho y con la cara dirigida hacia La Meca. En realidad, lo que se hizo fue abatir y “desaparecer” a una persona, presuntamente Bin Laden, siguiendo una práctica siniestra utilizada sobre todo por la dictadura genocida que asoló a la Argentina entre 1976 y 1983.
Acto inmoral que no sólo ofende las creencias musulmanas sino a una milenaria tradición cultural de Occidente, anterior inclusive al cristianismo. Como lo atestigua magistralmente Sófocles en Antígona, privar a un difunto de su sepultura enciende las más enconadas pasiones. Esas que hoy deben estar incendiando a las células del fundamentalismo islámico, deseosas de escarmentar a los infieles que ultrajaron el cuerpo y la memoria de su líder. Barack Obama acaba de decir que después de la muerte de Osama Bin Laden el mundo es un lugar más seguro para vivir. Se equivoca de medio a medio.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/, lunes 02 de mayo de 2011

Posteado por Luis E. Pravato

 

Human Rights Watch cuestiona el operativo estadounidense

El grupo de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) cuestionó hoy la operación en la que murió el líder de Al Qaida, Osama bin Laden, quien fue abatido por soldados estadounidenses el lunes y enterrado en el mar.
 
"Si murió por disparos de los soldados, su muerte debe ser investigada", dijo Brad Adams, director para Asia de HRW, con sede en Nueva York.
 
"En este momento no creemos que el lugar donde estaba Osama bin Laden sea un área de conflicto armado, así que hace falta una investigación", dijo Adams en Bangkok al presentar un informe de Human Rights Watch sobre las protestas antigubernamentales del año pasado en Tailandia.

"La gente dice que se ha hecho justicia, pero no se ha hecho justicia. La justicia se hace cuando alguien es arrestado y llevado a juicio", añadió, si bien reconoció que es muy poco probable que se investigue realmente lo ocurrido.

Fuente: http://www.rionegro.com.ar/, martes 03 de mayo de 2011

Posteado por Carlos A. Da Silva

LEY DE PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO DE LA PROVINCIA DE RÍO NEGRO "A" Nº 2.938, comentada y anotada con doctrina y jurisprudencia* por el Dr. Luis E. Pravato**

*Versión actualizada al 03/05/2011

A MODO DE INTRODUCCIÓN


Como complemento y apoyatura de la charla sobre la ley de procedimientos administrativos de la provincia, (nº 2.938), que por gentil invitación de las autoridades de la Dirección de Capacitación del  IPAP se llevará a cabo en septiembre del 2008, se pone a consideración de los asistentes el siguiente material.

El mismo está compuesto por antecedentes, jurisprudencia, doctrina y comentarios vinculados al procedimiento administrativo en Río Negro,  que a lo largo de casi veinticinco años como asesor legal de la Administración provincial he recopilado, careciendo de toda pretensión de originalidad. Dicha recopilación solo se justificará si ahorra tiempo y esfuerzo en la búsqueda de antecedentes sobre la materia.

Agradezco la invalorable colaboración de los letrados de la Fiscalía de Estado de Río Negro Eduardo Manuel Martirena y Nancy Hernandez. Todos los errores, inexactitudes y defectos en la concentración de los respectivos materiales son de mi exclusiva responsabilidad.

El derecho administrativo, capítulo del Derecho Público interno no codificado y que en sus instituciones de derecho de fondo no ha sido delegado en el Congreso de la Nación, como otras ramas del orden jurídico, debe  reelaborar sus categorías ante las profundas modificaciones que la globalización ha provocado en las instituciones del Estado-Nación. Todavía no estamos plenamente concientes de los efectos negativos que en los años noventa del siglo XX, segunda década infame, las políticas de mercado causaron al interés nacional.

En el citado contexto, se hace necesario desarrollar un pensamiento crítico contra-hegemónico al “sentido común” que en forma parcial e interesada elaboran los grupos económicos dominantes. Encuentros como el proyectado, reunión de acercamiento y debate de los abogados del Estado, sirven a tales fines.

Viedma, septiembre de 2008.

**Dr. Luis Emilio Pravato
Secretario Auditor Legal
Tribunal de Cuentas
Provincia de Río Negro

lunes, 2 de mayo de 2011

CHINA Y AMÉRICA LATINA

Sur, fuerza y después...

Por Dante Caputo

Fue una de esas reuniones que se suelen llamar “exigentes”. Los participantes prefieren escuchar argumentos y razones más que opiniones, excepto cuando estas últimas son de quienes tienen mucha capacidad para actuar porque, en este caso, las opiniones anticipan acciones. En ese ambiente habló el invitado chino, quien, no dudo, conocía su audiencia.
El expositor tenía un alto nivel académico y su misión era a todas luces presentar las ideas de su país en su relación con América latina. Desde el comienzo dejó en claro que el principal objetivo de China en nuestra región era de naturaleza comercial y económica. Y lo dijo de la manera más explícita: “La razón para estar presente en sus países es ganar plata”. No habló, como se suele hacer, de la importancia de las inversiones para nosotros ni nada que pareciera de mutua utilidad. No, dijo que querían “money”. Cuando se le preguntó si había un interés político, respondió que no lo había en absoluto. Y explicó, para no dejar dudas de la posición de su país, que esto era así porque no querían molestar a Estados Unidos interfiriendo en su “patio trasero”. La palabra, usted sabe, estimado lector, connota más que un área geográfica para los latinoamericanos.
Para ese entonces, supongo que el grupo debía dudar entre las bondades e incomodidades del lenguaje franco.
Sin embargo, algunos volvieron sobre la cuestión de las inversiones y la compra de productos de la región. Allí oímos que su prioridad no era tanto comprar productos, sino producirlos ellos mismos. Por lo cual, la compra de tierras resultaba imprescindible. Cierto, anotó inmediatamente, esto no estaba funcionando como era deseable ya que “nuestros compatriotas no quieren ir a trabajar en países que desconocen, de manera que estamos obligados a contratar mano de obra local”.
No creo que sea útil para usted, lector, mi opinión sobre lo descripto. Más bien, usted formará la suya. En cambio, sólo quisiera hacer algunos comentarios. Gusten o no, estas posiciones muestran dos cosas: los objetivos de la República Popular China y la claridad que tiene al respecto. Me pareció que nada era más ajeno a nuestro interlocutor que considerarlos buenos o malos, cómodos o molestos, secretos o públicos. Entonces, combinemos el tamaño de la economía china con la claridad, fuerza y libertad con que definen y enuncian sus objetivos y tendremos una idea de lo que significa este actor para el futuro del sistema mundial. Insisto en el inmenso valor de saber lo que se quiere y decirlo, lo cual no es moneda corriente en muchos países.
Al final de mi última columna, traté de señalar muy brevemente cómo se movían los tres grandes actores decisivos en el sistema internacional: Estados Unidos, la Unión Europea y la República Popular China. Vimos entonces que los dos primeros tenían problemas mayores mientras que el tercero, China, continuaba creciendo y expandiendo su economía. Sin embargo, insistí al final en que, a pesar de las tribulaciones de las potencias occidentales, Estados Unidos continuaba siendo la principal potencia militar y tecnológica en el mundo.
He reiterado varias veces que el uso de la fuerza o su amenaza es el elemento decisivo en las relaciones mundiales. Se podría deducir de esto que mientras esa capacidad no estuviese afectada, los liderazgos mundiales de Occidente no estarían jaqueados. Sostuve también en estas columnas que no necesariamente quien poseía la fuerza tenía mejores ideas o estrategias. Dicho de otro modo, la fuerza es la última instancia que modela el mundo, pero detrás están las ideas que definen cómo, cuándo y para qué se usa la fuerza.
Créame, no estoy vendiendo un consuelo para países comparativamente débiles. Al contrario, intento dejar en claro que la debilidad relativa no debe desincentivar la creación de ideas y estrategias. China, a pesar de que no es la primera potencia militar, sabe lo que quiere hacer y cómo hacerlo; por ello quizá pueda compensar esa diferencia. En América latina tenemos agua dulce, alimentos y energía que pueden despertar el interés vital de naciones muchísimo más poderosas que nosotros. No conviene quedarse quietos porque nos sentimos débiles.
Resulta claro que la peor estrategia que se podría tener, digna de un capítulo en El arte de la derrota que cité oportunamente, consistiría primero en ignorar qué es lo que tenemos; segundo, que otros puedan querer tenerlo, independientemente de nuestra voluntad; tercero, que no reconozcamos los movimientos generales de poder en el mundo y que confundamos moral, deseos y realidad y, finalmente, aun evitando los desastrosos errores anteriores, que nos resignemos a no tener estrategias y a no rever la manera de encarar nuestras políticas porque nos vemos débiles.
Para quienes puedan deslizarse por estos caminos, sugiero una tarea sencilla y grata: mirar la historia, la de débiles y poderosos para, por lo menos, comprobar que los más fuertes decidieron el destino y que las concepciones estratégicas transformaron a los más fuertes, y en ocasiones a los más débiles, en poderosos.
Si le interesa, lector, le sugiero que revea la batalla de Issos. Sucedió en el año 333 antes de Cristo, en lo que hoy es Turquía. Enfrentó, por segunda vez, al joven rey de Macedonia, Alejandro Magno, con Darío III, quien sería por el resultado de la batalla el último rey persa. Los macedonios tenían un ejército notoriamente inferior, duplicado o triplicado por las fuerzas persas. Sin embargo, los más débiles, guiados por el genio militar de Alejandro, vencieron. De esta batalla, una de las mayores de la historia, se recuerda aún su estrategia, que es estudiada en las academias militares. De Issos sobrevivió y se expandió Occidente.
La historia revela que el poder no depende sólo de los recursos que poseemos sino, además, de nuestra capacidad de elaborar estrategias. Ello implica planificar acciones, teniendo una visión de la correlación de fuerzas, para conseguir un objetivo final de largo plazo.
No tendremos a Aristóteles como profesor, como lo tuvo Alejandro, pero tampoco, creo, tendremos a Darío enfrente.
Fuente: http://www.diarioperfil.com.ar/ Edición impresa del domingo 24 de abril de 2011

EL SURGIMIENTO DEL DERECHO ADMINISTRATIVO GLOBAL1

Benedict Kingsbury2
Nico Krisch3
Richard B. Stewart4


I
INTRODUCCIÓN: EL SURGIMIENTO INADVERTIDO DEL DERECHO ADMINISTRATIVO GLOBAL

Los modelos de gobernanza global5 que han surgido han sido moldeados por un poco evidente pero importante y creciente cuerpo de normas de derecho administrativo global. Este cuerpo de normas no se encuentra hoy en día unificado –de hecho, no es todavía un campo organizado en la academia o en la práctica. El Proyecto de Investigación sobre Derecho Administrativo Global de la Facultad de Derecho de la New York University6 es un esfuerzo para sistematizar los estudios de los distintos marcos nacionales, transnacionales e internacionales que tiene relación con el derecho administrativo de la gobernanza global. A través de la utilización de ideas desarrolladas en las primeras fases de este proyecto, en este artículo emprendemos la tarea de identificar, de entre estas variadas prácticas, algunas pautas en común y conexiones lo suficientemente profundas y de largo alcance como para constituir el campo embrionario del derecho administrativo global. Señalamos algunos factores que incentivan el desarrollo de enfoques comunes, y de mecanismos de aprendizaje, de préstamo y mutuas remisiones, que contribuyen a un grado de integración en el campo. Notamos asimismo algunas restricciones importantes y razones perdurables para la no-convergencia.